Irán acelerará los juicios a detenidos en las protestas acusados de matar a civiles o fuerzas de seguridad

Irán acelerará los juicios a detenidos en las protestas mientras crecen las denuncias por muertos y detenciones y se cruzan amenazas con Estados Unidos.

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El jefe del aparato judicial de Irán, Gholamhosein Mohseni-Ejei, en un acto en agosto de 2025 (archivo) Europa Press/Contacto/Iranian Presidency

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El poder judicial de Irán ha anunciado este miércoles que agilizará los juicios contra los arrestados en las recientes protestas antigubernamentales que estén acusados de asesinar a civiles o a miembros de los cuerpos de seguridad, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera a Teherán sobre la posibilidad de ejecutar a manifestantes detenidos.

Durante una visita a un centro de detención, el máximo responsable del sistema judicial iraní, Gholamhosein Mohseni-Ejei, ha señalado que “los responsables de decapitar o quemar viva a la gente en las calles deben ser juzgados y castigados lo antes posible”, según ha recogido la cadena pública iraní IRIB.

Estas declaraciones se han producido pocas horas después de que Trump avisara en una entrevista con la cadena CBS de que Estados Unidos “adoptará acciones muy firmes” si Irán inicia ejecuciones de personas detenidas e imputadas por su participación en las protestas, tras la denuncia de una ONG que alertaba de que el primer ajusticiamiento podría producirse este mismo miércoles.

Las autoridades iraníes han responsabilizado a “terroristas” de estar detrás de los disturbios registrados en los últimos días y de matar tanto a civiles como a efectivos de seguridad para incrementar el número de víctimas y proporcionar una “excusa” a Trump para justificar una intervención militar en el país centroasiático.

El Ministerio de Inteligencia de Irán ha informado este miércoles de la detención de cerca de 300 personas presuntamente implicadas en los disturbios, entre ellas varios supuestos “cerebros” de las movilizaciones en Teherán. Entre los arrestados figura un sospechoso de incendiar dos mezquitas y de asesinar a dos integrantes de la fuerza paramilitar Basij.

Según el propio Ministerio, las fuerzas de seguridad han confiscado además armas y explosivos en diversas operaciones. Asimismo, ha indicado que se han abierto 20 causas por los presuntos vínculos de algunos de los detenidos con “grupos afiliados al régimen israelí”, en línea con las acusaciones de Teherán contra Israel y Estados Unidos por alentar las protestas.

En este escenario, está programada para este miércoles una ceremonia fúnebre en memoria de un centenar de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad fallecidos durante los incidentes, tal y como ha confirmado el director de la Fundación de Mártires, Ahmad Musavi, citado por la cadena iraní Press TV.

La ONG Human Rights Activists (HRA) denunció el martes que 1.850 personas, entre ellas nueve menores, han muerto como consecuencia de la represión de las protestas y elevó a más de 16.700 el número de detenidos por las fuerzas de seguridad iraníes. Estas cifras difieren de las 734 muertes documentadas por Iran Human Rights (IHR), mientras que HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa el balance en más de 2.400 fallecidos.

El Gobierno iraní mantiene sus acusaciones contra Estados Unidos e Israel por instigar las protestas y apoyar los disturbios. Su ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, afirmó el lunes que las manifestaciones derivaron en violencia para ofrecer una “excusa” al presidente estadounidense, Donald Trump, para intervenir militarmente en el país.

Araqchi subrayó además que “la situación esté bajo control” por parte de las autoridades y de las fuerzas de seguridad, al tiempo que recalcó que Teherán “no quiere guerra, pero está totalmente preparado para una” y defendió la necesidad de unas “negociaciones justas” con Estados Unidos, en respuesta a las amenazas de Trump sobre un posible ataque contra territorio iraní.