El Ministerio de Exteriores de Irán ha condenado este sábado el amplio ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra distintos centros de poder en Teherán, asegurando que esta “agresión militar criminal” vulnera los principios de la Carta de Naciones Unidas y otorga a Irán el derecho a defenderse, por lo que ha advertido de una “respuesta con fuerza”.
“Estados Unidos y el régimen sionista han atacado varios objetivos e infraestructuras de defensa, así como instalaciones civiles, en diversas ciudades de nuestro país, violando flagrantemente la integridad territorial y la soberanía nacional de Irán”, ha denunciado el Ministerio de Exteriores, liderado por Abbas Araqchi, que hasta ahora encabezaba las negociaciones con Estados Unidos para un acuerdo nuclear.
Según la diplomacia iraní, estas acciones vulneran la Carta de Naciones Unidas y suponen una “agresión armada flagrante” contra el país. Teherán recalca que hará uso de “todo su poder y capacidades” para contestar a esta ofensiva, subrayando que actúa amparado por el derecho a la defensa propia.
El departamento que dirige Araqchi subraya además que el ataque masivo se ha producido mientras Irán y Estados Unidos se encontraban inmersos en un proceso de diálogo, en el que Teherán participó “para demostrar la rectitud de la nación iraní y la ilegitimidad de cualquier pretexto para la agresión”.
Teherán advierte de que está listo para defender al país
“El pueblo de Irán se enorgullece ahora de haber hecho todo lo necesario para evitar la guerra. Ha llegado el momento de defender nuestra patria y hacer frente a la agresión militar del enemigo”, ha indicado el Ministerio.
En esta línea, las autoridades iraníes remarcan que, del mismo modo que el país estaba dispuesto a mantener las conversaciones, “ahora estamos más preparados que nunca para defender la propia existencia de Irán”.
Este sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, han confirmado el inicio de una operación militar conjunta entre ambos países que pretende “eliminar la amenaza existencial” de Irán, con mensajes que apuntan a un posible cambio de régimen en Teherán y llamamientos a que la población iraní se “libere del yugo de la tiranía” y “construya un Irán libre y pacífico”.