Las autoridades iraníes han acusado este martes a Estados Unidos e Israel de llevar a cabo ataques aéreos contra el yacimiento de gas de South Pars, en la zona costera de Asaluyé, que habrían desencadenado incendios en varios puntos de las instalaciones. Teherán ha prometido responder a lo que ya califica como una “guerra económica total”.
De acuerdo con la agencia Fars, se han producido fuertes explosiones en varias refinerías de Asaluyé que, según confirmó después el gobernador regional, han impactado en el estratégico campo gasístico de South Pars, alcanzado por proyectiles estadounidenses e israelíes.
“La situación está bajo control y los bomberos de South Pars y de la zona económica especial de Pars están trabajando para extinguir el incendio”, ha señalado el responsable local, subrayando que no se han registrado víctimas. También ha explicado que un comité de gestión de crisis está analizando el escenario y adoptando las medidas necesarias para ofrecer apoyo.
Posteriormente, fuentes militares iraníes citadas por Fars han asegurado que el ataque no quedará sin contestación. “Los enemigos deben esperar la poderosa acción de las fuerzas armadas de la República Islámica”, han declarado, denunciando que la ofensiva “viola” las infraestructuras energéticas del país.
“Atacaremos con vehemencia la fuente de la agresión y al enemigo. Consideramos legítimo atacar la infraestructura de combustible, energía y gas del país de origen y tomaremos represalias contundentes a la primera oportunidad”, han advertido, al tiempo que han recalcado que el ataque contra el campo de gas compartido con Qatar supone una escalada del conflicto.
“GUERRA ECONÓMICA TOTAL”
En esta línea, Teherán ha remarcado que el enfrentamiento ha pasado “de enfrentamientos limitados y localizados hacia una guerra económica total”.
“A partir de esta noche, las líneas rojas han cambiado. Si el enemigo pensaba que con estos ataques podría aumentar la presión sobre Irán para forzarlo a ceder, ha cometido un error de cálculo fatal”, han avisado las citadas fuentes castrenses, que han prometido reforzar las represalias iraníes.
Asimismo, han amenazado con extender las consecuencias del ataque hasta Washington y sus socios, apuntando que la seguridad energética regional “ha llegado a cero”.
“Con este acto insensato, el humo de los incendios en las refinerías de Irán no solo se elevará en el cielo de Asaluyé, sino que también afectará los cálculos económicos de la Casa Blanca y el Pentágono”, han añadido, augurando que los mercados energéticos se enfrentarán a un “nuevo shock”.