El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha responsabilizado este miércoles a Israel de suministrar armas a los manifestantes que desde hace semanas se movilizan contra el Gobierno, y ha sostenido que con estas actuaciones pretende “arrastrar a Estados Unidos a una guerra con Irán”.
En un mensaje difundido en redes sociales, el jefe de la diplomacia iraní ha recalcado que “Israel siempre ha intentado arrastrar a Estados Unidos a librar guerras en su nombre. Pero, sorprendentemente, esta vez no tiene reparo en decirlo en voz alta. Con sangre en las calles, Israel se jacta explícitamente de tener manifestantes armados con armas reales y esta es la razón de que haya cientos de muertos”.
Araqchi ha añadido que el presidente estadounidense, Donald Trump, “debería saber exactamente dónde acudir para detener estos asesinatos”, en alusión a las autoridades israelíes. Sus palabras llegan como respuesta a los comentarios publicados previamente en redes sociales por un periodista del canal israelí Channel 14, que sostenía que “elementos extranjeros están armando a los manifestantes”.
Posteriormente, este periodista ha cargado contra el ministro iraní y ha subrayado que sus propias afirmaciones son “personales” y “no atribuibles” al Ejecutivo de Israel. “A diferencia del régimen tiránico que usted dirige, Israel tiene una prensa libre, y sus informaciones no representan al Gobierno, incluidos los de Channel 14”, ha remachado.
Mientras tanto, Washington ha reiterado su disposición a respaldar las protestas que se extienden desde hace días por las principales ciudades iraníes. La Casa Blanca señaló el lunes que “la diplomacia siempre es la primera opción” para Trump, aunque no cierra la puerta a otras vías, entre ellas un eventual ataque contra Irán.
En paralelo, organizaciones no gubernamentales como Human Rights Activists in Iran (HRANA) informan de protestas multitudinarias y denuncian que al menos 1.850 personas, entre ellas nueve menores, han muerto por la dura represión de las fuerzas de seguridad iraníes, además de más de 16.700 arrestos.