El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha responsabilizado este lunes a Israel de “ecocidio” al reiterar su condena por los recientes ataques contra instalaciones de combustible, que han provocado en los últimos días densas nubes negras sobre la capital del país centroasiático. Esta situación ha llevado tanto a las autoridades iraníes como a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a advertir de los posibles efectos para la salud derivados de la lluvia ácida generada por esta contaminación.
“Los bombardeos israelíes contra depósitos de combustible en Teherán violan el Derecho Internacional y constituyen un ecocidio”, ha subrayado el jefe de la diplomacia iraní en una publicación en redes sociales en la que ha reclamado que “Israel debe ser castigado por sus crímenes de guerra”.
En este contexto, Araqchi ha recalcado que los habitantes de la capital “se enfrentan a daños a largo plazo en su salud y bienestar”. “La contaminación del suelo y del agua subterránea podría tener repercusiones generacionales”, ha aseverado, remitiéndose a la denuncia presentada por el embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saíd Iravani, el pasado martes, cuando pidió al organismo internacional “la condena de actos destructivos para el medioambiente y la exigencia de responsabilidades a los responsables de este manifiesto crimen ambiental”.
La OMS, por su parte, advirtió igualmente de los peligros que puede entrañar para la salud la lluvia ácida vinculada a estas nubes negras, respaldando así la alerta sanitaria emitida por las autoridades iraníes y su recomendación a la población de permanecer en el interior de sus viviendas para reducir la exposición a la contaminación.