El Ejecutivo iraní sostiene que los bombardeos llevados a cabo por Israel y Estados Unidos desde finales del mes pasado han impactado, como mínimo, en 56 museos y emplazamientos históricos repartidos por todo el país.
Según la última actualización difundida por la agencia semioficial Tasnim, se han registrado desperfectos en el Palacio de Golestán (Patrimonio Mundial de la UNESCO), la histórica Ciudadela de Teherán, el Palacio de Mármol, el edificio de la Policía Municipal, el antiguo edificio del Senado, la Mezquita Sepahsalar y el Palacio de Farahabad.
Las autoridades iraníes añaden que también se han visto afectados el Museo Arqueológico de Sanandaj y los museos de Josrowabad y de Asef Vaziri, situados en la provincia de Kurdistán.
En Isfahán, varios monumentos emblemáticos han sufrido daños significativos en las últimas oleadas de ataques, especialmente el complejo de la plaza Naqsh-e Jahan, una de las mayores del planeta y reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la Gran Mezquita abasí del Imán Jomenei y el Palacio de Chehel Sotún.
Otros inmuebles históricos alcanzados son la escuela secundaria Kezazi en Kermanshah, la mansión Sabzabad, la Casa Blanca en Band Siraf, en la provincia de Bushehr, así como el Museo Arqueológico de Darehshahr, en la región de Ilam.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha manifestado su inquietud por los daños ocasionados a diversos lugares patrimonio de la Humanidad y ha subrayado que los bienes culturales cuentan con la protección del Derecho Internacional. Este organismo internacional tiene registrados un total de 29 sitios patrimonio de la Humanidad en este país centroasiático.