Irán acusa que la deriva violenta de las protestas buscó dar una “excusa” a Trump para intervenir

Irán acusa a grupos armados y a injerencias externas de desviar las protestas económicas hacia la violencia mientras UNICEF exige proteger a los menores.

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El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, durante una rueda de prensa en la capital de Líbano, Beirut, el 9 de enero de 2026 (archivo) Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, durante una rueda de prensa en la capital de Líbano, Beirut, el 9 de enero de 2026 (archivo) Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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El viceministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, denunció este lunes que las protestas originadas por la crisis económica y el deterioro de las condiciones de vida acabaron tornándose violentas con el fin de proporcionar una “excusa” a Estados Unidos para intervenir, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con hacerlo ante la represión de las movilizaciones.

Durante una reunión con representantes diplomáticos extranjeros, Araqchi explicó que en los primeros compases de las manifestaciones, “entre el 28 y el 30 de diciembre”, las concentraciones fueron “totalmente pacíficas” y se centraron en “expresar opiniones, algo que es un derecho natural”. “El Gobierno inició un diálogo”, recalcó, subrayando que estas protestas “prácticamente habían terminado tras tres días”.

El responsable de la diplomacia iraní indicó que “desde el 8 de enero hacemos frente a una fase totalmente nueve y diferente” y aseguró que, a partir de esa fecha, “se registró la llegada de agentes y grupos terroristas a los lugares de las protestas”. “Presenciamos la llegada de armas a las manifestaciones”, añadió.

Según Araqchi, “estaba totalmente claro que había planes para sacar a los manifestantes de su camino y generar caos social”, al tiempo que afirmó que “agentes armados” abrieron fuego tanto contra las fuerzas de seguridad como contra civiles. “Su objetivo era aumentar la cifra de muertos en las protestas porque Trump dijo que intervendría si aumentaba la cifra de fallecidos”, argumentó.

El viceministro insistió en que las autoridades disponen de indicios sobre “disparos efectuados contra las fuerzas de seguridad para aumentar el número de víctimas, que es lo que quiere Trump”, de acuerdo con la información difundida por la agencia iraní Student News Agency.

Araqchi sostuvo igualmente que “muchos de los muertos en los últimos días fueron tiroteados por la espalda por terroristas”, quienes “han cometido actos de violencia al estilo de Estado Islámico”, incluidas “decapitaciones de varios agentes”. “Algunos fueron quemados vivos. Han incendiado instalaciones públicas, edificios gubernamentales, comisarías, tiendas y viviendas”, lamentó.

El alto cargo adelantó que “hay muchas pruebas sobre una interferencia extranjera que serán presentadas al público y a la comunidad internacional” y resaltó que “muchos elementos terroristas fueron arrestados en posesión de armas”. “Sus confesiones serán publicadas pronto”, agregó.

Asimismo, señaló que el país se encuentra ahora en una tercera etapa, iniciada el 10 de enero, en la que “la situación esté bajo control”, después de que la ONG HRANA, creada en 2005 y con sede en Estados Unidos, haya estimado en más de 500 las personas fallecidas durante las protestas.

UNICEF reclama protección para los menores

En paralelo, el director regional del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) para Oriente Próximo y Norte de África, Edouard Beigbeder, se declaró “muy preocupado” por “las continuas noticias sobre niños y adolescentes muertos y heridos en medio de los disturbios públicos que se están produciendo en Irán”.

“UNICEF pide que se proteja a todos los niños, niñas y adolescentes de cualquier forma de violencia y daño. Deben estar protegidos de cualquier acción que ponga en peligro su vida, su libertad o su bienestar físico y mental”, señaló, trasladando también sus condolencias a los familiares de las víctimas mortales y de los heridos.

En la misma línea, remarcó que “las autoridades iraníes, las personas que participan en las protestas, las comunidades y las familias deben tomar todas las medidas necesarias para proteger a los niños y niñas”. “Las fuerzas de seguridad deben abstenerse de utilizar una fuerza innecesaria o desproporcionada”, reclamó.

“Los niños, niñas y adolescentes no deben encontrarse en situaciones que los pongan en peligro o los priven de su libertad. De conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño, debe respetarse y salvaguardarse el derecho a la vida de todos los niños, niñas y adolescentes”, concluyó Beigbeder.

Las movilizaciones de los últimos días están además acompañadas por un corte del acceso a Internet ordenado por las autoridades iraníes, que supera ya las 84 horas, según datos de NetBlocks, organización que monitoriza la conectividad global, especialmente en escenarios de conflicto o crisis.

El desplome del poder adquisitivo de millones de iraníes, agravado por la fuerte depreciación histórica del rial, se sitúa en el origen de las protestas, que estallan en pleno endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. Washington, junto con Israel, ha vuelto a centrar sus críticas en el programa nuclear iraní, con bombardeos como los registrados el pasado junio, en los que murieron más de 1.100 personas.