Irán admite un ataque contra un petrolero ligado a EEUU en el estrecho de Ormuz

Irán reconoce un ataque con drones y misiles contra un petrolero vinculado a EEUU y varias bases, paralizando el tráfico en el estrecho de Ormuz.

1 minuto

La Guardia Revolucionaria iraní lanza un misil como parte de unos ejercicios militares en el estrecho de Ormuz Europa Press/Contacto/Sepahnews

La Guardia Revolucionaria iraní lanza un misil como parte de unos ejercicios militares en el estrecho de Ormuz Europa Press/Contacto/Sepahnews

Comenta

Publicado

Última actualización

1 minuto

Más leídas

La Guardia Revolucionaria de Irán ha reconocido este lunes que sus unidades han llevado a cabo un ataque contra un petrolero presuntamente relacionado con Estados Unidos en el estratégico estrecho de Ormuz, como represalia por la ofensiva sorpresa que Washington e Israel lanzaron contra el país centroasiático.

“El petrolero 'Athe Nova', aliado de Estados Unidos, sigue ardiendo en el estrecho de Ormuz después de ser alcanzado por dos drones”, ha indicado la Guardia Revolucionaria en un comunicado recogido por la agencia de noticias Tasnim.

12 drones contra la base de Arifjan

Según las autoridades militares iraníes, también se han empleado hasta doce drones contra la base estadounidense de Arifjan, situada en Kuwait, mientras que la base aérea de Al Minhad, en Emiratos Árabes Unidos, ha sido blanco de hasta seis aeronaves no tripuladas y cinco misiles balísticos.

Asimismo, Teherán ha señalado que la instalación naval estadounidense NSA ha sido golpeada por otros seis drones en el marco de la “Operación True Promise 4”, una campaña de represalia frente a los ataques de Estados Unidos e Israel en suelo iraní.

La Guardia Revolucionaria iraní ya había ordenado por radio el sábado el cierre del estrecho de Ormuz. Tras este anuncio, los grandes operadores y navieras han detenido sus rutas a través de este paso marítimo y las aseguradoras han cancelado temporalmente la cobertura en la zona. Los portales de seguimiento del tráfico marítimo muestran que la navegación ha quedado prácticamente detenida a ambos lados del estrecho.