Irán advierte de nuevas sorpresas y recalca que no busca dañar a los estadounidenses de a pie

Araqchi promete “muchas sorpresas” frente a Israel y culpa a Washington e Israel del alza del petróleo, aunque asegura que Irán no quiere dañar al ciudadano estadounidense.

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El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi (archivo) Europa Press/Contacto/Foad Ashtari

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El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha asegurado este lunes que su país dispone de “muchas sorpresas también”, en alusión al mensaje lanzado el sábado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien anticipó “muchas sorpresas” dentro de su plan para “desestabilizar” al “régimen” iraní.

“Nosotros también tenemos muchas sorpresas guardadas”, ha reiterado Araqchi en una publicación en redes sociales centrada en el fuerte encarecimiento del crudo, que está derivando en un incremento generalizado de los precios para los consumidores a escala global.

El jefe de la diplomacia iraní ha señalado que “han pasado nueve días desde el inicio de la Operación Error Épico”, en alusión irónica a la ofensiva estadounidense denominada Furia Épica, “y los precios del petróleo se han duplicado y todas las mercancías suben de precio desaforadamente”. A continuación ha remarcado: “Sabemos que Estados Unidos está conspirando contra nuestras instalaciones petroleras y nucleares con la esperanza de contener el impacto de la inflación. Irán está totalmente preparado”.

En otra intervención posterior, Araqchi ha difundido una tabla elaborada con datos de GasBuddy en la que se recogen subidas del precio de la gasolina superiores a 60 centavos de dólar por galón en determinados estados de Estados Unidos. En ese contexto ha insistido en que “Irán no quiere perjudicar a los estadounidenses de a pie que votaron abrumadoramente en contra de las costosas guerras en el extranjero”.

El ministro ha ido más allá al responsabilizar directamente a Israel y a sus aliados en Washington del deterioro de la situación económica de los ciudadanos estadounidenses, al afirmar que “la culpa del aumento del precio de la gasolina, de la subida de las hipotecas y de que haya sido vapuleado el programa 401(k) --de plan de ahorro para la jubilación-- es totalmente de Israel y sus papanatas de Washington”.