Irán advierte de que un ataque limitado de EEUU sería una agresión y tendría una réplica contundente

Irán avisa a EEUU de que incluso un ataque “limitado” será una agresión y promete una respuesta militar decisiva en plena negociación nuclear.

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El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, durante una rueda de prensa en Teherán el 10 de febrero de 2026 (archivo) Europa Press/Contacto/Sha Dati

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El Ejecutivo iraní ha avisado este lunes de que cualquier ofensiva de Estados Unidos, incluso una “limitada”, será interpretada como “un acto de agresión” y desencadenará una respuesta militar “decisiva” por parte de Teherán. La advertencia llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, planteara esta posibilidad si no percibe avances que considere relevantes en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní.

“No existe tal cosa como un 'ataque limitado'. Un acto de agresión es un acto de agresión”, ha afirmado el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmarqil Baqaei, subrayando en rueda de prensa que “cualquier Gobierno consideraría eso como un acto de agresión”. “En el marco del derecho inherente a la legítima defensa propia, responderíamos de forma firme y decisiva”, ha sostenido.

Baqaei ha recalcado además que “ninguna negociación que busque forzar a una parte a lograr un resultado, en este caso Irán, tiene sentido. Hemos dicho en repetidas ocasiones que somos serios y estamos decididos a la hora de seguir el camino diplomático, ya que confiamos en la legitimidad de nuestras posiciones”, ha señalado, insistiendo en que el programa nuclear de Teherán “tiene naturaleza pacífica”.

“El carácter y las acciones de los iraníes no van e línea con la rendición”, ha manifestado. “Desde la perspectiva del Derecho Internacional, hablar de rendición va en contra de sus principios y normas”, ha explicado Baqaei, según la agencia iraní ISNA.

En esta línea, ha remarcado que Estados Unidos “no puede ignorar las preocupaciones nacionales y de seguridad de Irán” en el marco de estas conversaciones, y ha subrayado que el resultado debe ser igualmente “beneficioso” para Teherán. “La razón, la lógica y la ética dicta que se adopten acciones para retirar cuanto antes las sanciones (a Teherán)”, ha insistido.

“El componente principal de un acuerdo es la retirada de las sanciones, lo que debe ser aplicado y operacionalizado por parte de Estados Unidos. A cambio, Irán debe dar pasos claros y específicos para garantizar que su programa nuclear nunca será militarizado o destinado al desarrollo de armamento”, ha argüido el portavoz.

En este contexto, ha apuntado que “si hay buena voluntad y seriedad en ambas partes en las negociaciones, se pueden esperar resultados”. “Espero que mantengamos otra ronda de negociaciones en los próximos días”, ha indicado, después de que Omán haya confirmado que Washington y Teherán celebrarán una nueva ronda de contactos indirectos el jueves.

Paralelamente, el jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, ha asegurado este mismo lunes que las Fuerzas Armadas “defenderán la independencia e integridad de Irán hasta su último aliento”. “El enemigo debe saber que la nación iraní permanecerá firme y no permitirá que se lleve a cabo ningún plan malicioso”, ha explicado.

“Los enemigos afirman que son invencibles, pero eso es falso”, ha dicho, según la cadena iraní Press TV. “El enemigo cree que estamos en una posición de debilidad y que tiene ventaja, pero se equivoca. El gran Irán no puede ser deglutido. Millones de soldados están preparados para sacrificar su vida por la patria”, ha zanjado.

Trump, que inicialmente amenazó con una acción militar por la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a centrar sus advertencias en el programa nuclear iraní, que Teherán sostiene que tiene únicamente fines civiles y que quedó gravemente dañado tras los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, en los que murieron más de 1.100 personas en el país.

Desde entonces, las autoridades iraníes han expresado su recelo a retomar el diálogo con Washington debido a esa ofensiva, ejecutada en plena fase de contactos diplomáticos entre ambos países para intentar pactar un nuevo acuerdo nuclear. El pacto firmado en 2015 quedó prácticamente desmantelado después de que Estados Unidos se retirara de forma unilateral en 2018 por decisión del propio Trump.