La Guardia Revolucionaria de Irán ha informado este lunes de que ha ejecutado un ataque con misiles contra la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como parte de su respuesta a la ofensiva sorpresa lanzada el sábado por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, una operación que ha causado hasta el momento más de 550 muertos, entre ellos el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Según el comunicado del cuerpo de élite iraní, en la décima oleada de bombardeos dirigidos contra Israel se habrían alcanzado objetivos de alto valor estratégico, entre los que se encuentran “la oficina del criminal primer ministro del régimen sionista” y “la sede del comandante de la Fuerza Aérea”, recogen los medios oficiales de Teherán.
Las mismas fuentes sostienen que ambos enclaves fueron “golpeados duramente” por misiles, de acuerdo con la información difundida por la cadena pública iraní IRIB. En este contexto, la Guardia Revolucionaria ha añadido que “el destino del primer ministro israelí está marcado por la incertidumbre”, sin que por ahora se conozca el paradero de Netanyahu ni se haya producido ninguna declaración por su parte tras estos ataques.
Hasta el momento, las autoridades israelíes no han confirmado daños derivados de esta última ronda de ataques lanzados por Irán, mientras continúa la escalada militar entre ambos bandos tras la operación conjunta de Washington y Tel Aviv contra la cúpula del régimen iraní.