La Guardia Revolucionaria de Irán ha lanzado en la madrugada de este lunes una seria advertencia a Estados Unidos e Israel: cualquier nuevo ataque contra la estratégica isla de Jark, uno de los principales centros petroleros del país, desembocará en “otra terrible y nueva ecuación sobre los precios y la distribución de la energía en el mundo”. El aviso llega después de que las acciones militares de Teherán sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz, en respuesta a la ofensiva estadounidense e israelí, hayan impulsado el precio del barril de petróleo por encima de los 100 dólares.
“Ya habéis puesto a prueba a Irán una vez con el estrecho de Ormuz”, ha recordado en redes sociales el comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Alireza Tangsiri. El mando militar ha subrayado que las operaciones desarrolladas por las Fuerzas Armadas iraníes en este enclave clave, a las que ha definido como “control inteligente del estrecho”, se han traducido en “un nuevo índice de precios del petróleo”.
En este contexto, Tangsiri ha reiterado que “un ataque a Jark”, isla situada en el noreste del golfo Pérsico y considerada uno de los núcleos de la industria petrolera iraní, provocará “otra terrible y nueva ecuación sobre los precios y la distribución de la energía en el mundo”.
Las declaraciones se producen tras el bombardeo ejecutado la noche del viernes por el Ejército de Estados Unidos contra la isla, en el marco de una ofensiva masiva anunciada el sábado contra casi un centenar de posiciones militares. No obstante, el comunicado del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) subrayó que la operación se llevó a cabo “preservando la infraestructura petrolera”.
En la misma línea, las autoridades iraníes afirmaron el sábado que estos ataques no afectaron a las actividades petroleras, en especial a las exportaciones de crudo, que continuaban “con normalidad”, al igual que “la vida cotidiana y las actividades de la población”.
A pesar de estas garantías, el mercado ha reaccionado con nuevas alzas. El barril de Brent, referencia en Europa, ha llegado a situarse en torno a los 106 dólares tras encadenar una subida superior al 40% en las dos últimas semanas. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), indicador clave en Estados Unidos, se ha aproximado a los 101 dólares por barril, según datos recogidos por la agencia Bloomberg. Esta escalada no se ha visto frenada, por ahora, por la liberación récord de 400 millones de barriles de reservas anunciada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).