Irán confirma un ataque de EEUU e Israel contra South Pars, el mayor campo de gas del mundo

El bombardeo alcanza instalaciones clave del complejo energético compartido con Qatar y eleva la tensión en plena escalada regional

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Archivo - Yacimiento de gas South Pars durante una ceremonia de inauguración en el puerto de Asaluyeh, sur de Irán, el 28 de agosto de 2023 | Europa Press

Archivo - Yacimiento de gas South Pars durante una ceremonia de inauguración en el puerto de Asaluyeh, sur de Irán, el 28 de agosto de 2023 | Europa Press

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Irán ha confirmado un ataque aéreo de Estados Unidos e Israel contra el yacimiento gasístico de South Pars, el mayor del mundo, en un episodio que las autoridades iraníes consideran ya el inicio de una “guerra económica total”.

Según han informado medios oficiales iraníes, varias explosiones han sacudido las instalaciones situadas en la región costera de Asaluyé, en la provincia de Bushehr, provocando incendios en distintos puntos del complejo energético. El yacimiento, compartido con Qatar bajo las aguas del Golfo Pérsico, es una de las infraestructuras clave para la economía iraní.

Fuentes locales han confirmado que los servicios de emergencia han logrado contener la situación y que, por el momento, no se han registrado víctimas, mientras un comité de crisis ha sido activado para gestionar las consecuencias del ataque.

Un golpe a la infraestructura energética iraní

El ataque contra South Pars supone un salto cualitativo en el conflicto, al dirigirse directamente contra instalaciones estratégicas de gas y energía, un sector vital para Irán tanto a nivel interno como en su proyección internacional.

Las autoridades iraníes han denunciado que la ofensiva viola de forma directa las infraestructuras de combustible del país, lo que, a su juicio, justifica una respuesta proporcional. En este sentido, fuentes militares han advertido de que “los enemigos deben esperar una acción poderosa” por parte de las fuerzas armadas de la República Islámica.

Teherán amenaza con represalias energéticas

El mensaje lanzado desde Teherán va más allá de una respuesta militar convencional. Irán ha dejado claro que, tras este ataque, considera legítimo golpear infraestructuras energéticas de sus adversarios, lo que abre la puerta a una escalada con consecuencias globales.

“Las líneas rojas han cambiado”, han advertido fuentes oficiales, que acusan a Estados Unidos y a Israel de haber cometido un “error de cálculo fatal” si creían que este tipo de acciones forzarían a Irán a ceder.

La amenaza es explícita: las represalias podrían dirigirse contra instalaciones de energía, gas y combustible en países aliados de Washington, lo que aumentaría el riesgo de una crisis regional de gran alcance.

“La seguridad energética ha llegado a cero”

Desde Irán se insiste en que el conflicto ha entrado en una nueva fase. Lo que hasta ahora eran enfrentamientos más limitados se ha transformado, según Teherán, en una “guerra económica total”, con el sector energético como principal campo de batalla.

Las autoridades iraníes han advertido de que el impacto no se limitará al terreno militar. “El humo de los incendios no solo afectará a Irán, sino también a los cálculos económicos de la Casa Blanca y el Pentágono”, han señalado, anticipando un nuevo shock en los mercados energéticos internacionales.