El Ejecutivo iraní ha cargado este viernes contra el Gobierno de Canadá por la imposición de nuevas sanciones dirigidas contra cinco individuos y cuatro compañías radicadas en Irán, señaladas por Ottawa de proporcionar tecnología destinada a la fabricación de armamento. Las autoridades de Teherán han subrayado que “apaciguar a acosadores y fascistas solo aumenta su apetito”, insinuando que el Ejecutivo canadiense estaría actuando bajo la influencia de Estados Unidos.
En un mensaje difundido en redes sociales, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, ha sostenido que “intentar apaciguar a los acosadores y agresores presionando a la víctima difícilmente te librará de las consecuencias de su ilegalidad y acoso”. A renglón seguido, ha reiterado que “apaciguar a acosadores y fascistas no los detiene, solo aumenta su apetito”.
En su publicación, Baqaei ha mencionado expresamente a la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, quien el jueves detalló que las medidas restrictivas se dirigen contra “empresarios y empresas iraníes directamente implicados en las redes de adquisición que producen y suministran tecnología sofisticada para apoyar la producción y transferencia de armas de la Guardia Revolucionaria”.
La ministra canadiense remarcó además que la exportación de armamento por parte de Teherán hacia otros actores “alimenta el conflicto armado, amenaza la soberanía de otros Estados y viola las normas internacionales” y presentó el anuncio como un “mensaje claro e inequívoco” frente a “quienes contribuyan a las actividades desestabilizadoras de Irán”.
Estas sanciones se conocen en pleno contexto de la ofensiva iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, coincidiendo con un proceso de conversaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo pacto nuclear. Como respuesta, la República Islámica ha atacado territorio israelí y objetivos vinculados a Estados Unidos en Oriente Próximo, incluidas instalaciones militares.