El Gobierno de Irán ha informado este martes de la captura de 30 personas de distintas nacionalidades, a las que acusa de espiar, colaborar o actuar como agentes operativos al servicio de Estados Unidos e Israel, en pleno aumento de la tensión tras la ofensiva sorpresa lanzada por estos contra el país centroasiático y la posterior respuesta iraní contra sus vecinos del golfo Pérsico.
El Ministerio de Inteligencia iraní ha señalado que entre los detenidos figura un ciudadano extranjero al que responsabiliza de “recopilar información militar y de seguridad” en Irán para “dos países del golfo Pérsico”, sin concretar cuáles, con el fin de transferir posteriormente esos datos a Estados Unidos e Israel.
Otro de los arrestados ha sido descrito como miembro de un “grupo terrorista que opera en la frontera sureste” de Irán, según un comunicado difundido por la agencia de noticias iraní Tasnim. “Estaba enviando información sobre los movimientos de las fuerzas militares y policiales, sus ubicaciones y las instalaciones de defensa del país al enemigo cuando fue identificado y detenido”, ha añadido el Ministerio.
Esta detención se ha producido en la provincia de Sistán y Baluchistán, limítrofe con Pakistán y considerada uno de los principales focos de actividad de Ansar al Furqan, un grupo armado de origen baluche al que Teherán cataloga como organización terrorista, aunque en esta ocasión no ha precisado el nombre del grupo al que pertenecería el sospechoso.
Asimismo, el Ministerio ha informado del arresto en la provincia del Kurdistán de un integrante de un “grupo terrorista separatista” que transportaba un cargamento de “10 kaláshnikovs, 21 cargadores y 630 cartuchos de munición (...) que iba a ser utilizado por los mercenarios (...) para apoyar el siniestro plan del enemigo estadounidense-sionista contra la integridad territorial” de Irán.
En el mismo dispositivo desarrollado en esta región fronteriza con Irak y Turquía, las fuerzas de Inteligencia han detenido a otras dos personas, mientras que una tercera ha sido “asesinada por los agentes del grupo”, según la versión difundida por las autoridades iraníes.
Por otro lado, las autoridades han anunciado la detención de 19 “mercenarios agentes de campo”, a los que vinculan tanto con la oposición al régimen como con Israel y “que se preparaban para llevar a cabo los planes del enemigo estadounidense-sionista en ocho provincias del país”.
“Uno de estos mercenarios regresó al país tras pasar 10 años viviendo en el extranjero y recibir el entrenamiento necesario, y formó una organización armada en una de las provincias del suroeste del país. Él mismo fue el responsable de llevar a cabo una operación en Teherán, cuando, por gracia divina, fue identificado y detenido”, ha relatado la cartera.
Además, otras seis personas, definidas por Teherán como “matones”, han sido arrestadas en la capital acusadas de “atacar los valores islámicos nacionales”. “Se descubrieron más de 200 armas blancas (cuchillos, machetes y espadas), cinco kilos de drogas y más de 200 litros de bebidas alcohólicas” en su poder, ha añadido el Ministerio de Inteligencia iraní.