Irán arresta a más de 460 personas por presunta propaganda enemiga en Internet

Irán arresta a más de 460 personas acusadas de difundir propaganda enemiga en Internet en plena ofensiva militar de Israel y Estados Unidos.

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Un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán en la capital, Teherán (archivo) Europa Press/Contacto/Sobhan Farajvan

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Las autoridades iraníes han informado este martes de la detención de más de 460 personas acusadas de realizar acciones en la red con el objetivo de "crear miedo" y "promover propaganda del enemigo". Estos arrestos se producen en pleno contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán, una operación lanzada por sorpresa mientras Washington y Teherán mantenían conversaciones para intentar cerrar un nuevo pacto nuclear.

En un comunicado, la Policía de Irán ha detallado que en total han sido arrestados 466 "elementos afiliados a las fuerzas hostiles" en diversas operaciones, que se inscriben en los esfuerzos por contrarrestar los "objetivos del enemigo sionista-estadounidense" de "crear inestabilidad y aprovecharse de grupos hostiles" al régimen.

El cuerpo policial ha recalcado que "estos elementos intentaban alterar la tranquilidad pública, crear miedo y ansiedad, promover propaganda en favor del enemigo e incitar y organizar a elementos para que alteren la seguridad a través del ciberespacio", según ha informado la agencia de noticias iraní Tasnim.

Pocas horas antes, el Ministerio de Inteligencia de Irán había anunciado igualmente la captura de 30 "mercenarios" a los que acusa de mantener vínculos con Israel. Las autoridades han reiterado en varias ocasiones que aplicarán una política de máxima dureza contra quienes "colaboren" con Estados Unidos e Israel en el marco de la actual ofensiva.

En su balance más reciente, el Gobierno iraní ha cifrado en más de 1.500 los muertos a causa de los ataques de Israel y Estados Unidos. Sin embargo, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en territorio estadounidense, eleva el número de fallecidos a más de 3.000.