Las autoridades de Irán han comunicado la captura en Teherán de un “agente afiliado” a los servicios de Inteligencia israelíes que, según su versión, habría intervenido en las protestas que en los últimos días se han propagado por varias ciudades del país a raíz de la grave crisis económica que atraviesa el Estado centroasiático. De acuerdo con diversas organizaciones no gubernamentales, estas movilizaciones habrían dejado al menos 15 fallecidos.
Según la información difundida por la agencia iraní de noticias Tasnim, durante su confesión el arrestado detalló el procedimiento de captación y los canales de comunicación con el Mossad, en los que se incluían contactos a través de redes sociales como Instagram y Telegram. Las autoridades han señalado que prosiguen las pesquisas sobre la presunta red que habría tejido esta persona.
“Al principio nos decían que fuéramos a las casas de la gente, y luego rápidamente nos ordenaban que fuéramos al mercado. Los misiones cambiaron gradualmente y todo se basaba en recibir dinero”, ha dicho, según el citado medio de comunicación.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha declarado que en Israel se “identifican con la lucha del pueblo iraní” y “sus aspiraciones de libertad y justicia”, subrayando que Teherán podría encontrarse ante “un momento decisivo, en el que el pueblo iraní tome las riendas de su futuro”.
En los últimos meses, las autoridades iraníes han arrestado —y llegado a ejecutar— a varias personas acusadas de mantener vínculos con el Mossad o de colaborar con los servicios de Inteligencia de Israel, con procesos de ajusticiamiento acelerados tras el conflicto desencadenado en junio a raíz de la ofensiva militar lanzada por Israel contra el país centroasiático.