La Guardia Revolucionaria de Irán ha informado este sábado de que ha utilizado “un nuevo sistema de defensa avanzada” para derribar un avión no tripulado MQ-1 Predator de origen estadounidense sobre la provincia de Isfahán. Con esta acción, Teherán eleva a 160 el número de drones estadounidenses e israelíes destruidos desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, en un momento que describen como el arranque de una nueva fase marcada por operaciones “de emboscada” contra cazas “de quinta generación y drones avanzados” de ambos países.
Según el comunicado, “el dron de las fuerzas terroristas sionistas-estadounidenses” fue abatido en el espacio aéreo de Isfahán mediante “el nuevo sistema de defensa avanzada del CGRI, bajo el control de la red integrada de defensa aérea del país”.
El comandante del Mando General Conjunto de la Defensa Aérea de Irán, el general Alireza Elhami, ha señalado que “más de 160 drones MQ-9, Hermes, Lucas y de otros tipos del enemigo estadounidense-sionista, así como decenas de misiles de crucero” han sido neutralizados por los sistemas iraníes. Además, ha anunciado el inicio de una campaña de emboscadas contra los “cazas de quinta generación y drones enemigos avanzados”, aludiendo a los dos F-35 estadounidenses que, según Irán, habrían sido destruidos en las últimas 48 horas.
Elhami ha subrayado que “el ataque, el daño y el derribo de varios cazas enemigos avanzados de cuarta y quinta generación por parte de las unidades de defensa del Ejército y la Guardia Revolucionaria Islámica fueron el resultado de tácticas y del uso de nuevos equipos e innovaciones en los sistemas de defensa, lo que ha generado confusión en el enemigo”, de acuerdo con unas declaraciones difundidas por la agencia semioficial Tasnim, cercana a la Guardia.