Irán asegura que examina varias vías diplomáticas para reactivar el diálogo con Estados Unidos

Irán estudia varios canales diplomáticos para rebajar la tensión con EE.UU. y reabrir el diálogo nuclear tras los ataques de 2025 y las amenazas de Trump.

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El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, durante una rueda de prensa en El Cairo, Egipto, en septiembre de 2025 (archivo) Stringer/dpa

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El Ejecutivo iraní ha señalado este lunes que está “examinando” los detalles de “varios procesos diplomáticos” con el objetivo de encauzar las tensiones con Estados Unidos y explorar la posibilidad de retomar las conversaciones sobre su programa nuclear, en un contexto marcado por las reiteradas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un eventual ataque contra el país.

“En esta etapa estamos examinando los detalles de varios procesos diplomáticos”, ha manifestado el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, quien ha recalcado que “países de la región están trabajando para reducir las tensiones”, aludiendo a su papel como intermediarios en el intercambio de mensajes entre Teherán y Washington.

El portavoz ha expresado su esperanza de que estos esfuerzos permitan reabrir el canal de diálogo y ha valorado que los Estados vecinos “estén intentando jugar un papel positivo, no como los países europeos, que intentan elevar las tensiones”.

“El hecho de que los países de la región trabajen de forma colectiva y presten especial atención a evitar un recrudecimiento de las tensiones es una indicación del hecho de que son muy conscientes de las consecuencias de cualquier aventura estadounidense”, ha añadido, después de que las autoridades iraníes advirtieran de que una ofensiva de Washington podría desencadenar un conflicto a gran escala en Oriente Próximo.

“Irán siempre ha mostrado que está abierto a usar la diplomacia”, ha insistido Baqaei. En este sentido, ha reiterado que “las amenazas no son compatible con la diplomacia” y ha recalcado que Teherán “tendrá en mente las experiencias pasadas en relación con la violación de promesas por la otra parte”, en referencia a Estados Unidos.

El portavoz ha recordado que “el culmen del engaño tuvo lugar durante la guerra de doce días”, aludiendo a la ofensiva lanzada por Israel contra Irán en junio de 2025, a la que se sumó Estados Unidos con ataques contra tres instalaciones nucleares. Estos bombardeos se produjeron mientras estaba en marcha un proceso de negociación entre ambos países para intentar cerrar un nuevo pacto nuclear, después de que el acuerdo de 2015 quedara desvirtuado tras la retirada unilateral de Washington en 2018.

Baqaei ha añadido que “durante los últimos diez años ha habido repetidas experiencias sobre violaciones de sus promesas y engaños por parte de Estados Unidos”, según ha informado la televisión pública IRIB. “No nos tomamos esta experiencia a la ligera y la tendremos en cuenta en cada decisión”, ha recalcado.

En relación con el programa atómico, ha subrayado que “el marco para las negociaciones sobre el asunto nuclear es claro y está basado en los tratados internacionales”. “Nuestra base en este tema son los tratados internacionales y el Derecho Internacional”, ha indicado, antes de remarcar que “el derecho de Irán al uso pacífico de la energía nuclear está reconocido, por lo que no se va a crear un nuevo marco”.

Asimismo, ha denunciado que “el asunto nuclear ha sido una excusa desde hace años y ha sido usado como una base para aplicar presión, sanciones y, en última instancia, imponer una guerra a Irán”, y ha precisado que Teherán condiciona cualquier negociación a la retirada de las “opresivas sanciones”.

Intensificación de los contactos regionales

En paralelo, el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, ha mantenido en los últimos días contactos con sus homólogos de Qatar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Pakistán y Turquía para analizar las amenazas de Estados Unidos y tratar de articular un marco que permita retomar los contactos bilaterales. Dentro de esta ronda de gestiones, la semana pasada realizó además una visita oficial a Ankara.

El Gobierno turco se ha posicionado recientemente contra una acción militar estadounidense contra Irán, mientras que países como Arabia Saudí han pedido moderación y han transmitido a Teherán que no autorizarán el uso de su territorio para una ofensiva. Pese a ello, Trump ha mantenido su retórica amenazante y ha reforzado el despliegue militar de Estados Unidos en la región.

Trump, que inicialmente había amenazado con intervenir militarmente por la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a centrar sus advertencias en el programa nuclear iraní. Teherán sostiene que su proyecto tiene fines exclusivamente civiles y recuerda que sufrió un duro golpe con los ataques israelíes y estadounidenses de junio de 2025, que causaron más de 1.100 muertos en el país.

El Gobierno iraní criticó con dureza a Washington por lanzar la ofensiva en pleno proceso de diálogo para intentar alcanzar un nuevo acuerdo y ha defendido que estos bombardeos demostraron que Estados Unidos no negociaba de buena fe, sino que perseguía un enfrentamiento militar en lugar de una salida diplomática al contencioso.