Una lancha armada vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní ha abierto fuego contra un buque portacontenedores que navegaba a unas 15 millas náuticas al noreste de Omán, en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, según ha confirmado la agencia oficial británica UK Maritime Trade Operations (UKMTO).
El organismo, dependiente de Reino Unido y encargado de alertar sobre incidentes de seguridad marítima, ha detallado que el ataque se produjo sin contacto previo por radio y que los disparos impactaron directamente en la embarcación.
Daños en el puente
De acuerdo con el reporte del UKMTO, el capitán del buque informó de que la lancha iraní se aproximó y abrió fuego, causando daños graves en el puente de mando.
Pese a la gravedad del ataque toda la tripulación se encuentra a salvo, no se han registrado incendios y no ha habido contaminación ni vertidos al mar.
Por el momento, las autoridades no han hecho pública ni la identidad ni la bandera del portacontenedores, algo habitual en las primeras fases de este tipo de incidentes.
Versiones enfrentadas sobre lo ocurrido
Mientras el informe inicial del UKMTO apunta a un ataque sin comunicación previa, medios iraníes sostienen que el buque habría ignorado advertencias antes de la intervención armada. Esta divergencia deja abiertas dudas sobre la secuencia exacta de los hechos, en un contexto de alta opacidad informativa en la zona.
El incidente se produce apenas horas después de que Donald Trump anunciara la prórroga de un alto el fuego en el marco de la actual crisis con Irán.
Lejos de rebajar la tensión, el ataque evidencia que el estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— sigue siendo un punto crítico, con riesgo directo para el comercio global y la seguridad energética.