El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, mantuvo este martes una conversación telefónica con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en la que trasladó su preocupación por las “peligrosas consecuencias de las acciones provocativas” de Estados Unidos en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. El aviso llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara un bloqueo de la zona tras el fracaso de las conversaciones de paz entre Washington y Teherán celebradas en Pakistán.
Según detalló la cartera iraní en un comunicado difundido en redes sociales, Araqchi alertó de las “peligrosas consecuencias de las acciones provocativas por parte de Estados Unidos en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz para la paz y la seguridad en la región y el mundo”, al tiempo que, junto a Lavrov, subrayaron la relevancia de “continuar las consultas bilaterales y multilaterales y usar las capacidades diplomáticas” con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz.
Lavrov, por su parte, valoró positivamente “el compromiso con la continuación de los esfuerzos diplomáticos y la búsqueda de soluciones que aborden las causas subyacentes del conflicto para lograr una estabilización a largo plazo de la región, teniendo en cuenta los intereses legítimos de la República Islámica de Irán y sus vecinos”.
El máximo responsable de la diplomacia rusa incidió igualmente en “la importancia de evitar una vuelta a la confrontación armada” y reiteró la disposición de Moscú para “ayudar en la resolución de la crisis, que no tiene solución militar”. En esta línea, rememoró la propuesta rusa destinada a “desarrollar un concepto para garantizar la seguridad en el golfo Pérsico que implique a todos los Estados costeros y que esté apoyado por países externos a la región”.
Además del diálogo con Rusia, Araqchi mantuvo contactos telefónicos con sus homólogos de Omán y Egipto para analizar el resultado de las infructuosas conversaciones con Estados Unidos en Islamabad, que tuvieron lugar pocos días después de que Washington y Teherán pactaran un alto el fuego de dos semanas en el conflicto desencadenado por la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
Durante la llamada con el ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, el jefe de la diplomacia iraní expresó su agradecimiento a Mascate por su “postura responsable y de principios” frente a “la agresión militar israelí-estadounidense contra Irán” y destacó el “compromiso” de Teherán con “preservar la paz y la estabilidad en la región con la cooperación y participación de todos los países regionales, lejos de las intervenciones destructivas de Estados Unidos”.
En cuanto a la conversación con el ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelati, ambos responsables abordaron “las continuadas acciones provocativas e ilegales de Estados Unidos en el golfo Pérsico y el golfo de Omán y los continuados críticos del régimen sionista en la Palestina ocupada y en Líbano”, de acuerdo con la versión ofrecida por el Ministerio de Exteriores iraní.