La Guardia Revolucionaria de Irán ha lanzado este martes una seria advertencia al anunciar que podría atacar instalaciones de casi una veintena de grandes corporaciones estadounidenses, en su mayoría del sector tecnológico. Entre las compañías señaladas figuran Microsoft, Apple, Google, Meta, Boeing y Tesla, coincidiendo con el primer mes desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
En un comunicado difundido por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y recogido por la agencia iraní Tasnim, la fuerza militar ha subrayado que “Dado que el elemento principal en el diseño y el seguimiento de los objetivos terroristas son las empresas estadounidenses de TC (Tecnologías de la Información) e IA (Inteligencia Artificial), y estas están respondiendo a dichas operaciones terroristas, a partir de ahora las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán nuestros objetivos legítimos”.
El CGRI sostiene que estas multinacionales “han ignorado (sus) repetidas advertencias sobre la necesidad de detener las operaciones terroristas, y hoy tanto ustedes como sus aliados israelíes han causado la muerte de varios ciudadanos iraníes”, motivo por el que justifica su decisión de incluirlas entre sus posibles blancos.
Junto a las grandes tecnológicas ya mencionadas, Teherán ha incorporado a su lista de objetivos un total de 18 empresas adicionales: Cisco, HP, Intel, Oracle, IBM, DEL, Plantier, Nvidia, J.P. Morgan, GE, Spire Solution y G42, que pasarán igualmente a ser consideradas objetivos legítimos por parte de las autoridades iraníes.
En el mismo mensaje, la Guardia Revolucionaria lanza una advertencia directa a las plantillas de estas corporaciones: “Aconsejamos a los empleados de estas instituciones que abandonen inmediatamente sus lugares de trabajo para salvar sus vidas. Los residentes en las inmediaciones de estas empresas terroristas en todos los países de la región también deberán abandonar sus instalaciones en un radio de un kilómetro y dirigirse a un lugar seguro”.
El anuncio se produce mientras Irán cifra ya en más de 2.000 los fallecidos como consecuencia de la campaña militar emprendida por Estados Unidos e Israel a finales de febrero. Entre las víctimas se encuentran figuras de primer nivel, como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y responsables de otros organismos de seguridad.