Irán califica el asesinato de Jamenei como acto terrorista que desata una peligrosa caja de Pandora

Irán denuncia ante la ONU que el asesinato de Jamenei por EE.UU. e Israel es un acto terrorista que desestabiliza el orden internacional.

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Protestas en India tras el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán (archivo) Europa Press/Contacto/Saqib Majeed

Protestas en India tras el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán (archivo) Europa Press/Contacto/Saqib Majeed

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El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha remitido este lunes una carta a Naciones Unidas en la que denuncia que la muerte del líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei, en la reciente campaña de bombardeos llevada a cabo por Israel y Estados Unidos constituye “un cobarde acto de terrorismo” que “abre una peligrosa caja de Pandora” en el corazón del sistema internacional.

“El ataque deliberado contra el más importante funcionario de la República Islámica de Irán constituye una violación sin precedentes de las normas más fundamentales que rigen las relaciones entre los Estados”, ha sostenido. “Esta conducta no solo viola los principios establecidos del Derecho Internacional, sino que abre imprudentemente una peligrosa caja de Pandora, erosionando los cimientos de la igualdad soberana y la estabilidad del sistema internacional”, ha explicado.

En la misiva, dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y a la presidencia del Consejo de Seguridad, Araqchi condena las “horribles y criminales” acciones de Estados Unidos e Israel y alerta de que “un fracaso a la hora de responder de forma decisiva a este comportamiento no solo reforzará a sus responsables, sino que causará un daño duradero e irreparable a los pilares del orden legal internacional durante las próximas décadas”.

El jefe de la diplomacia iraní enmarca el asesinato de Jamenei “en el marco de una nueva oleada de agresiones no provocadas e injustificadas contra la soberanía y la integridad territorial de Irán”, en la que “Estados Unidos y el régimen israelí atacaron de forma deliberada al jefe de Estado de un país miembro de Naciones Unidas”.

“Este cobarde acto de terrorismo constituye un ataque directo a los principios fundamentales del Derecho Internacional, incluida la prohibición del uso de la fuerza, el respeto a la igualdad soberana y la inviolabilidad e inmunidad de los jefes de Estado”, subraya en la carta, difundida también a través de sus redes sociales.

Araqchi sostiene además que se trata de “una escalada peligrosa y sin precedentes que atenta contra las normas más fundamentales de la condición de Estado y la conducta civilizada entre las naciones”. Recuerda que “los jefes de Estado encarnan la soberanía de sus naciones y, según el Derecho Internacional, gozan de inviolabilidad, respeto e inmunidad indispensables para el ejercicio independiente de sus funciones oficiales”.

El ministro recalca que Jamenei “era además una figura religiosa muy respetada por decenas de millones de musulmanes en la región y el mundo”. “Un ataque así supone consecuencias profundas y de largo alcance, cuya responsabilidad recae únicamente en los responsables”, ha destacado Araqchi.

Por ello, insiste en el “derecho inherente e inequívoco al derecho de Irán a defender su soberanía, integridad territorial y población”, y apunta directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quienes atribuye “responsabilidad penal” por el asesinato de Jamenei, sumándola a “los crímenes de guerra y contra la humanidad” que, según Teherán, se han cometido durante la ofensiva contra Irán.

El ministro advierte de que “la normalización de las graves violaciones del Derecho Internacional amenaza la integridad del sistema internacional” y reclama tanto a Guterres como al Consejo de Seguridad que “cumplan sus responsabilidades” en materia de “mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”, mediante “medidas inmediatas, concretas y eficaces para garantizar la plena rendición de cuentas” de Estados Unidos e Israel por el “atroz acto terrorista” contra Jamenei.