Horas después del anuncio de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, Teherán ha adelantado este miércoles que cierra de nuevo el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, como represalia directa a la continuación de los ataques israelíes sobre Líbano.
Irán ya había acusado a lo largo de hoy a Israel de violar el alto el fuego pactado con Estados Unidos mediante ataques simultáneos contra territorio iraní y libanés, llegando a amenazar incluso con bloquear la libre navegación de barcos a través de Ormuz, uno de los compromisos clave del acuerdo de alto el fuego anunciado en la pasada madrugada.
Trump dice que Líbano "no está incluido" en el acuerdo
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que Líbano “no está incluido” en el acuerdo de alto el fuego con Irán, pese a que Teherán sí ha introducido ese escenario en la ecuación de seguridad regional.
En declaraciones a la cadena PBS, Trump ha explicado que la situación libanesa está “separada” de la iraní por la presencia de la milicia chií Hezbolá, que había reanudado ataques contra Israel como represalia a bombardeos previos sobre Irán.
Cerca de 90 personas han perdido la vida y más de 700 han resultado heridas este miércoles en Líbano a raíz de la última serie de bombardeos llevados a cabo por Israel, según han informado las autoridades libanesas. Estos ataques se producen después de que el Ejército israelí afirmara haber ejecutado su "mayor ataque" contra presuntos objetivos del partido-milicia chií Hezbolá desde el inicio de la ofensiva contra el país. Por su parte, según informa la agencia Reuters, Hezbolá ha reafirmado su "derecho a responder" a los ataques de Israel contra Líbano.
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El grupo proiraní chii dice que la ofensiva israelí solo fortalecerá la determinación para resistir y enfrentarse al "enemigo",
El ministro de Sanidad libanés, Rakan Nasereldín, ha actualizado el balance a 89 muertos y 722 heridos en declaraciones a la cadena de televisión LBCI News, aunque ha recalcado que se trata de cifras preliminares que podrían aumentar en las próximas horas.
Israel dice que su objetivo es "golpear a Hezbolá"
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Israel ha contestado a las autoridades de Líbano asegurando que la nueva ofensiva tiene como objetivo golpear al partido-milicia chií Hezbolá ante la falta de actuación de los dirigentes libaneses, en un intento de legitimar la campaña más intensa hasta ahora sobre Beirut y el sur del país.
“El presidente y el primer ministro de Líbano no tienen vergüenza al atacar a Israel por hacer lo que ellos deberían haber hecho: golpear a Hezbolá”, ha señalado el Ministerio de Exteriores israelí en un mensaje en el que denuncia que Beirut “no ofrece disculpas” por los miles de ataques contra Israel pero “vienen con exigencias”.
“Es hora de empezar a actuar contra Hezbolá. Con hechos, no con palabras. Y si son incapaces de hacerlo, al menos no se interpongan en el camino”.
En esta línea, Exteriores ha recalcado que Líbano no procedió al desarme de Hezbolá ni tomó medidas para frenar las agresiones contra territorio israelí. “Mintieron cuando afirmaron que habían desmilitarizado el área hasta el Litani. Ahora nosotros debemos hacerlo en su lugar”, ha afirmado el Ministerio, que presenta así los ataques continuados contra Líbano pese al acuerdo.
La reapertura de Ormuz, condición determinante para el alto el fuego
La reapertura del estrecho de Ormuz se ha situado en el centro del acuerdo de alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, hasta el punto de convertirse en una de las condiciones determinantes para su entrada en vigor. Washington había vinculado explícitamente la pausa militar a la garantía de libre navegación en este paso estratégico, por el que transita una parte sustancial del comercio mundial de petróleo.
El pacto alcanzado contempla la suspensión de los ataques durante dos semanas por parte de EEUU a cambio de que Teherán asegure el tránsito marítimo sin interferencias en la zona. En este contexto, la reapertura de Ormuz no actuaba como un elemento accesorio, sino como el eje operativo que sostenía la tregua y reducía la presión inmediata sobre los mercados energéticos.
En el alto el fuego también se incluye el compromiso de avanzar hacia una solución negociada en el corto plazo y la implicación de actores internacionales para garantizar su cumplimiento.
Con todo, la seguridad en Ormuz emergía como el factor más tangible y verificable del pacto. La decisión de Teherán de cerrar de nuevo el estrecho deja ahora en entredicho un acuerdo que no lleva ni 24 horas activo.