Las autoridades iraníes han actualizado este jueves el balance de víctimas mortales provocadas por la ofensiva sorpresa iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, situándolo ya por encima de los 3.000 fallecidos. Este nuevo recuento se ha hecho público apenas un día después de que entrara en vigor un alto el fuego temporal de dos semanas, pactado con la mediación de Pakistán.
El jefe de la Organización de Medicina Forense de Irán, Abbas Masyedi Arani, ha señalado que “Hemos documentado más de 3.000 mártires en ataques enemigos en todo el país”, antes de remarcar que “cerca del 40% de los cadáveres no han podido ser identificados debido al tipo de armas usadas por el enemigo”.
Arani ha añadido que el organismo que dirige ya está contactando con los allegados de las víctimas y avanzando en los trámites para hacer entrega “cuanto antes” de los cuerpos de los “mártires” a sus familiares, tal y como ha informado la agencia de noticias iraní ILNA.
La ofensiva se desencadenó mientras seguían en marcha las conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, con la mediación de Omán, para tratar de cerrar un nuevo pacto nuclear. Las delegaciones de Irán y Estados Unidos tienen previsto retomar este viernes sus contactos con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo definitivo que permita poner fin al conflicto.