El Ejecutivo iraní ha llamado a consultas en Teherán a todos los embajadores de los países de la Unión Europea (UE) acreditados en Irán para expresar su malestar por la decisión del bloque comunitario de incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas, al tiempo que ha señalado que "sopesa una serie de medidas" como respuesta a este movimiento.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, ha explicado que "tras la acción antiiraní por parte de la UE al decidir declarar como 'terrorista' a la Guardia Revolucionaria, representantes de todos los Estados miembro de la UE que tienen embajadas en Teherán han sido convocados entre ayer y hoy a la sede del Ministerio de Exteriores".
En sus declaraciones, Baqaei ha subrayado que "estamos revisando una serie de medidas y se han desarrollado opciones que han sido enviadas ya a los organismos de toma de decisiones" y ha añadido que "creemos que durante los próximos días se adoptará una decisión sobre las contramedidas en respuesta a esta acción ilegal e injustificada", según ha informado la agencia iraní de noticias Fars.
El portavoz ha trasladado además sus "condolencias" a "la población de Europa" por el hecho de que "los responsables de sus tomas de decisiones hayan dado este paso tan prejuicioso solo para apaciguar a quienes cometieron el mayor genocidio de este siglo", en alusión a Israel y a su ofensiva sobre la Franja de Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
Baqaei ha insistido en que "esta acción por parte de la UE es un insulto al pueblo iraní y el resultado de un error de cálculo estratégico por parte del bloque", al tiempo que ha acusado a los Veintisiete de "olvidarse de que está insultando a los que garantizan la seguridad y la estabilidad del golfo Pérsico", en referencia directa a la Guardia Revolucionaria.
En este contexto, el principal asesor de seguridad del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, Alí Lariyani, ya avanzó la semana anterior que el Parlamento iraní estudia declarar a los ejércitos de los Estados miembro de la UE como organizaciones terroristas, en represalia por la decisión adoptada el jueves por el bloque comunitario contra la Guardia Revolucionaria de Irán.