Irán cita al embajador británico tras la retirada de su bandera en la Embajada de Londres durante una protesta

Irán llama al embajador británico tras la retirada de su bandera en la Embajada de Londres en plena ola de protestas y denuncias por la represión.

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Manifestantes contrarios al actual Gobierno iraní organizan una protesta frente a la Embajada de Irán en Londres Europa Press/Contacto/Tayfun Salci

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El Ejecutivo iraní ha anunciado este domingo que ha llamado a consultas al embajador del Reino Unido en Teherán, Hugo Shorter, en señal de protesta por la retirada, el sábado, de la bandera de la República Islámica en su Embajada en Londres por parte de un manifestante. El incidente se produjo en el contexto de la oleada de movilizaciones antigubernamentales que desde hace semanas sacude al país y que la diáspora iraní ha trasladado al centro de diversas capitales europeas.

Según ha informado la agencia estatal IRNA, el director general para Europa del Ministerio de Exteriores iraní, Alireza Yusefi, fue quien trasladó la “enérgica protesta” de Teherán al representante diplomático británico, al considerar el suceso una “falta de respeto”.

El episodio tuvo lugar la víspera, cuando un manifestante trepó por la fachada de la Embajada iraní en Londres, retiró la bandera oficial que ondeaba en el exterior del edificio y la sustituyó por la enseña utilizada antes de la revolución islámica de 1979. La acción se produjo durante una concentración organizada por simpatizantes de la oposición iraní en el exilio, que reunió a alrededor de un millar de asistentes, según datos de la Policía británica.

Posteriormente, la Embajada iraní en Londres difundió en su cuenta de X una fotografía en la que se apreciaba de nuevo la bandera actual del país en su mástil. Por su parte, las fuerzas de seguridad británicas detuvieron a dos personas por allanamiento y mantienen la búsqueda de una tercera implicada en los mismos hechos.

La queja formal presentada ante las autoridades del Reino Unido, que por ahora no han ofrecido una reacción pública, se produce también después de que la ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, condenara junto a sus homólogos de Francia y Alemania el “asesinato de manifestantes” en Irán, de acuerdo con un comunicado conjunto difundido este fin de semana.

El deterioro del poder adquisitivo de millones de iraníes, agravado por el desplome histórico del valor del rial, se encuentra en el origen de las actuales protestas, que tienen lugar además en un contexto de endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. Washington, junto a Israel, ha vuelto a centrar sus críticas en el programa nuclear iraní, con ataques aéreos como los registrados el pasado junio, en los que murieron alrededor de mil personas.

De acuerdo con el último balance de la ONG con sede en Estados Unidos HRANA, hecho público este domingo, al menos 544 personas han perdido la vida en Irán en el marco de las protestas contra el Gobierno. La organización añade que existen otros 579 fallecimientos que “están siendo investigados”, por lo que el número total de muertos podría superar con creces el millar.

Estas cifras no han sido confirmadas por las autoridades iraníes y otros grupos de derechos humanos ofrecen recuentos sensiblemente menores. El Centro para los Derechos Humanos en Irán (IHRNGO), con sede en Noruega, informa de 192 fallecidos, aunque admite que “algunas fuentes hablan de más de 2.000 muertos”. La entidad alerta además de que al menos nueve de las víctimas mortales eran menores de edad.