La Fiscalía de Irán ha comunicado este lunes que las propiedades pertenecientes a ciudadanos iraníes que residen fuera del país y que “cooperen con el enemigo” y “dañen la seguridad nacional” pasarán a ser incautadas por las autoridades. El anuncio se produce en pleno ataque lanzado por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
En su nota, el organismo ha indicado que “en línea con la ley, cualquier asociación o cooperación con el enemigo que dañe la seguridad nacional será sometido a la confiscación de propiedades”, precisando que esta medida se extiende igualmente a las “actividades de espionaje” en favor de Estados Unidos e Israel o de “grupos o elementos afiliados”.
Asimismo, la Fiscalía ha recalcado: “Advertimos de que, aquellos que, de diversas formas, simpaticen, acompañen o cooperen desde el extranjero con el agresor estadounidense-sionista harán frente a la confiscación de todas sus propiedades y otros castigos legales contemplados por la ley”.
El Ministerio Público ha elogiado además “la unidad y cohesión de la nación” ante la ofensiva y ha resaltado que esta actitud “ha provocado que el enemigo se desespere, jugando un papel irreemplazable a la hora de fortalecer la seguridad del país durante esta situación de guerra”, tal y como ha informado la televisión pública iraní IRIB.
Según el balance ofrecido por las autoridades iraníes, la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel ha causado hasta ahora más de 1.200 muertos en Irán. Entre las víctimas se encuentran el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos mandos del Ejército iraní. Como respuesta, Teherán ha lanzado misiles y drones contra objetivos en Israel y contra intereses estadounidenses en diversos países de Oriente Próximo, incluidas bases militares.