Irán ha reaccionado a los recientes acuerdos de seguridad firmados entre Ucrania y varios países del golfo Pérsico con un ataque contra un almacén de "sistema ucraniano antidrones" situado en Dubái, capital de Emiratos Árabes Unidos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, rubricó el jueves un pacto bilateral de seguridad con Riad y este sábado ha anunciado un acuerdo de cooperación con el presidente emiratí Mohamed bin Zayed Al Nayan. En estos momentos se encuentra en Qatar, donde negocia un entendimiento similar.
Como respuesta, el alto mando del Ejército iraní ha informado de la destrucción de "un depósito ucraniano de sistemas antidrones, ubicado en Dubái para prestar asistencia al ejército estadounidense y a 21 ucranianos en una operación combinada de las fuerzas aeroespaciales y navales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica", según un comunicado difundido por la radiotelevisión estatal iraní, IRIB.
Minutos después, la Guardia Revolucionaria ha concretado que la ofensiva se ha producido en la base de Jatam al Anbiya, donde "las fuerzas iraníes atacaron con misiles y drones dos lugares donde se escondían más de 500 soldados estadounidenses en Dubái, infligiéndoles grandes pérdidas".
En declaraciones citadas por la agencia semioficial Tasnim, su portavoz añadió: "Ya habíamos advertido de que el agresivo Ejército estadounidense había huido y se había escondido fuera de sus bases debido a la poderosa invasión de las fuerzas armadas y a la destrucción de sus bases en la región".
El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos no ha comentado directamente este ataque, aunque sí ha admitido que el país se ha visto obligado a repeler esta mañana una ofensiva a gran escala de Irán, al interceptar al menos 220 misiles balísticos y 37 drones procedentes de Irán", sin aportar más información.
DOS GUERRAS CADA VEZ MÁS VINCULADAS
El dirigente ucraniano está capitalizando la experiencia acumulada por su país en la guerra antidrones, tras cuatro años de defensa frente a los bombardeos rusos, para captar apoyo y financiación exterior.
Zelenski está encontrando un amplio margen de maniobra en una región inmersa en el conflicto con Irán, donde Teherán ha bloqueado 'de facto' el estratégico estrecho de Ormuz y lanza ataques sobre la región del Golfo en represalia por las operaciones militares de Estados Unidos e Israel.
"Estamos dispuestos a apoyar la protección de quienes nos ayudan a defender nuestra independencia", afirmó Zelenski durante su visita a Riad, donde abordó con las autoridades saudíes "los elementos clave necesarios para fortalecer las capacidades de defensa aérea de Arabia Saudí".
La confrontación con Irán ha disparado la demanda internacional de sistemas de defensa aérea. Analistas de Bloomberg señalan que los equipos más solicitados son los sistemas surcoreanos producidos por Hanwha Aerospace y LIG Nex1 para reforzar los escudos antimisiles en Oriente Próximo.
El primer ministro británico, Keir Starmer, explicó esta semana ante una comisión parlamentaria que el Reino Unido está enviando sistemas de corto alcance a varios países del Golfo, entre ellos Kuwait y Arabia Saudí, con el objetivo de ayudarles a contrarrestar los ataques iraníes.
La arquitectura de defensa antidrones de Ucrania se considera una opción mucho más barata para repeler los ataques iraníes, incluidos los de los drones Shahed, que dejaron al descubierto las debilidades de las defensas aéreas saudíes y obligaron a blindar infraestructuras energéticas críticas.
Arabia Saudí, conviene recordar, ha sido blanco en repetidas ocasiones de drones y misiles dirigidos contra instalaciones petroleras, entre ellas importantes complejos gestionados por Saudi Aramco.
Ucrania ha puesto en marcha una defensa escalonada que integra una red de radares de alerta temprana, capacidades de guerra electrónica y drones interceptores que cuestan apenas 2.000 euros para neutralizar drones rusos de ataque unidireccional, la mayoría basados en un diseño iraní.
Este sistema resulta altamente efectivo y ha llegado a derribar más del 95% de los drones entrantes durante un ataque registrado esta semana, en el que se lanzaron casi 1.000 aeronaves no tripuladas en un solo día.
Kuwait, de hecho, ya ha desplegado tecnología antidrones ucraniana, según una fuente conocedora del asunto citada por Bloomberg.
El giro diplomático de Zelenski se produce en un contexto de creciente incertidumbre sobre la capacidad de Ucrania para asegurarse nuevos compromisos de sus socios de la OTAN para la adquisición de armamento estadounidense clave, como los avanzados misiles de defensa aérea Patriot. Además, un préstamo esencial de la Unión Europea para Ucrania, valorado en 90.000 millones de euros (104.000 millones de dólares), se encuentra bloqueado por el veto de Hungría a su desembolso.
Ucrania percibe una estrecha colaboración militar entre Moscú y Teherán y, según diversos informes, Rusia estaría proporcionando a Irán datos satelitales, inteligencia, recursos y drones de combate, declaró el viernes el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andri Sibiga.