Irán denuncia a EEUU e Israel por bombardeos masivos contra civiles y servicios esenciales

Irán acusa ante la ONU a EEUU e Israel de ataques “indiscriminados” contra civiles y defiende su respuesta militar como autodefensa legítima.

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El representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeed Iravani Europa Press/Contacto/Lev Radin

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El embajador permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeed Iravani, ha acusado este viernes a Estados Unidos e Israel de llevar a cabo ataques “indiscriminados” contra infraestructuras de carácter civil, señalando que se han visto afectadas tanto “hospitales” como “zonas residenciales”. Las declaraciones se han producido ante los medios de comunicación en Nueva York, antes de abandonar la sala sin responder a preguntas.

Según Iravani, “aeropuertos, escuelas, hospitales, centros de salud, edificios residenciales, instalaciones deportivas, mezquitas, cuarteles de la policía diplomática y otra infraestructura civil ha sido atacada deliberadamente y destruida”, lo que, a su juicio, evidencia una campaña planificada contra la población. El diplomático ha insistido en que estos objetivos no tienen carácter militar.

El representante iraní ha recordado que, en “el primer día de los ataques”, se produjo un bombardeo contra “una escuela primaria de niñas en el sur de Irán”. “175 niñas fueron martirizadas en ese ataque. Más de la mitad de las víctimas sólo pudieron ser identificadas a través de pruebas de ADN”, ha lamentado, subrayando la magnitud de la tragedia.

En esta línea, ha recalcado que “Estados Unidos e Israel han demostrado que no tienen ninguna ‘línea roja’ al cometer sus crímenes”. Asegura que “las ciudades iraníes están siendo atacadas indiscriminadamente: zonas residenciales densamente pobladas y ciudades son blanco deliberado. Estos actos constituyen claros crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad”, ha argüido, denunciando la supuesta vulneración del Derecho Internacional Humanitario.

Iravani sostiene que el objetivo de estos ataques es “clara”: “aterrorizar a los civiles, masacrar a personas inocentes”, así como “causar la máxima destrucción y sufrimiento”. A su juicio, “sus afirmaciones de que sólo han apuntado a objetivos militares son una mentira y carecen de fundamento. Los hechos sobre el terreno demuestran lo contrario”, ha señalado, rechazando las justificaciones de Washington y Tel Aviv.

El diplomático ha cifrado en “más de 180 niños iraníes en todo el país” los menores que “han perdido la vida como resultado de esta guerra criminal librada por los Estados Unidos y el régimen israelí”. Ha añadido que “muchos más también han resultado heridos” y que “más de 20 escuelas han sido dañadas”, lo que, según Iravani, muestra el impacto del conflicto sobre la infancia y el sistema educativo.

También ha descrito el ataque contra un pabellón deportivo en Lamard, en la provincia de Fars, que fue “bombardeado incluso cuando las jugadoras de voleibol se encontraban entrenando dentro”. “Más de 18 atletas mujeres fueron martirizadas y alrededor de 100 resultaron heridas”, ha dicho, aludiendo al efecto de los bombardeos en instalaciones deportivas y en mujeres deportistas.

Por otra parte, Iravani ha criticado la inacción del Consejo de Seguridad de la ONU, al que, según ha recordado, Teherán ha dirigido múltiples comunicaciones sin obtener respuesta. Lamenta que el órgano “ha permanecido en silencio” y “ha optado por hacer la vista gorda ante estas graves violaciones, a pesar de su responsabilidad primordial según la Carta de Naciones Unidas de mantener la paz y seguridad internacionales”, ha argüido.

DERECHO A LA AUTODEFENSA

En cuanto a la respuesta iraní, Iravani ha subrayado que el país está ejerciendo “su derecho legítimo a la autodefensa según el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas hasta que esta agresión y este ataque bárbaro cesen”. “Nuestra respuesta es legal, necesaria y proporcionada”, ha expresado, defendiendo la legalidad de las acciones militares de Irán.

Ha añadido que las autoridades están analizando las informaciones sobre posibles impactos en lugares “no militares” y ha explicado que, de acuerdo con las primeras valoraciones, “pueden haber sido resultado de las intercepciones o interferencias del sistema de defensa de Estados Unidos, que podrían haberse desviado de los objetivos militares previstos”. De este modo, ha tratado de justificar algunos daños colaterales.

Iravani ha recordado que “según la ley nacional, cada estado tiene una clara obligación de no permitir que su territorio sea utilizado para actos de agresión contra otro estado”. Ha insistido en que “Irán no busca la guerra. Irán no busca una escalada, pero nunca renunciará a su soberanía”, presentando a su país como un actor que responde a una agresión externa.

En la parte final de su intervención, el representante iraní se ha referido a las recientes palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su supuesta implicación en la elección de un nuevo líder supremo en Irán, y ha afirmado que esto “constituye una clara violación de los principios de no interferencia en los asuntos internos de los estados consagrados en la Carta de Naciones Unidas”.

“Irán es un Estado soberano e independiente que no acepta ni permitirá jamás que una potencia extranjera interfiera en sus asuntos internos”, ha enfatizado, antes de remarcar que la designación del líder “tendrá lugar estrictamente de acuerdo” con los procedimientos constitucionales iraníes “y únicamente con la voluntad del pueblo iraní, sin ninguna interferencia extranjera”.