Irán denuncia ante la ONU la implicación de EEUU en “la violencia” de las protestas

Irán acusa en el Consejo de Seguridad a EEUU de avivar “la violencia” en las protestas y advierte contra cualquier intervención militar extranjera.

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El representante de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani Europa Press/Contacto/Lev Radin

El representante de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani Europa Press/Contacto/Lev Radin

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El vicerrepresentante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Gholamhossein Darzi, ha acusado este jueves ante el Consejo de Seguridad a Estados Unidos de estar implicado de forma directa “en la derivación de la agitación en Irán hacia la violencia”, en referencia a las protestas cuya represión ha dejado más de 3.400 fallecidos, y ha alertado contra una posible intervención militar extranjera en el país, apelando a la Carta de la ONU.

Según Darzi, “el régimen estadounidense intenta presentarse como amigo del pueblo iraní, al tiempo que sienta las bases para la desestabilización política y la intervención militar bajo una supuesta narrativa humanitaria”. El diplomático ha calificado la petición de Washington para celebrar la reunión del Consejo de “vergonzosa” y la ha atribuido a un intento de “ocultar su complicidad directa en los crímenes que sus mercenarios han cometido contra nuestra nación”.

El embajador de Teherán ante la ONU ha descrito la postura de Estados Unidos como “particularmente cínica”, recordando lo que considera “el largo y bien documentado historial de Estados Unidos de intervenciones militares ilegales, operaciones de cambio de régimen y violaciones sistemáticas del Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas”.

En relación con las advertencias sobre una intervención directa en territorio iraní, el representante ha subrayado que “cualquier amenaza de uso de la fuerza” contra Irán, bajo cualquier justificación e incluso con el pretexto de “proteger a los manifestantes o apoyar al pueblo iraní, constituiría una grave violación del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.

Darzi ha invocado “el Artículo 207, que invoca la retórica humanitaria para justificar el uso de la fuerza en un abuso deliberado del Derecho Internacional”, y ha sostenido que el Consejo de Seguridad, sus miembros y el secretario general, António Guterres, tienen “la clara responsabilidad jurídica, moral y política de rechazar y condenar inequívocamente tales acciones ilegales antes de que sea demasiado tarde”. A su juicio, “la credibilidad de Estados Unidos depende ahora de si esta prohibición fundamental es confirmada o erosionada por uno de sus propios miembros permanentes”.

El diplomático ha añadido que “cualquier acto de agresión, directo o indirecto, se enfrentará con una respuesta decisiva, proporcionada y legal”. “No es una amenaza. Es una constatación de la realidad jurídica”, ha remarcado.

Tacha de “agentes del Mossad” a manifestantes y activistas

Darzi ha aludido igualmente a dos representantes iraníes de la sociedad civil que intervinieron al inicio de la sesión. Por un lado, el periodista y activista Ahmad Batebi, quien afirmó que las autoridades iraníes lo “torturaron” para forzarle a declarar que era espía estadounidense y que, en la actualidad, estarían obligando a manifestantes a confesarse como “agentes del Mossad”, el servicio de Inteligencia de Israel. Por otro lado, la periodista y disidente Masih Alinejad denunció también la represión y reclamó “acción real” para “llevar a la Justicia a aquellos que ordenan masacres en Irán”.

Tras escuchar estos testimonios, el embajador iraní ha sostenido que “su presencia no es legítima ni creíble”, argumentando que “han vivido fuera de Irán durante más de dos décadas y han participado constantemente en la incitación a la violencia”, que “amplifican la agenda exterior israelí-estadounidense” y que “ambos están a sueldo del Mossad, según pruebas irrefutables” que no ha presentado en detalle.

En la parte final de su intervención, Darzi ha abordado la actuación de las fuerzas de seguridad iraníes frente a las movilizaciones que se desarrollan en el país desde finales de diciembre, rechazando la acusación de que el Ejecutivo “ha asesinado a manifestantes pacíficos” y calificándola de “distorsión de los hechos”.

“Lo que las fuerzas de seguridad iraníes sí han enfrentado con firmeza y responsabilidad fueron células terroristas armadas al estilo de Estado Islámico y grupos separatistas violentos financiados y armados por unas pocas entidades extranjeras, incluido el régimen israelí”, ha asegurado.

La represión ejercida por las fuerzas de seguridad iraníes contra las protestas iniciadas a finales de diciembre de 2025 ha dejado al menos 3.428 muertos en 15 provincias diferentes, según las últimas cifras difundidas por la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Noruega.