El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, ha rechazado este lunes que se estén llevando a cabo conversaciones con Estados Unidos y ha vinculado el anuncio del mandatario estadounidense, Donald Trump, sobre la supuesta cercanía de un acuerdo con Teherán a una maniobra para alterar los mercados.
“No ha habido ninguna negociación con Estados Unidos. Utilizan las noticias falsas para manipular los mercados financieros y del petróleo y salir así del atolladero en el que están atrapados Estados Unidos e Israel”, ha afirmado Qalibaf en un mensaje publicado en redes sociales.
El dirigente del Parlamento ha subrayado además que “el pueblo iraní demanda un castigo completo y con arrepentimiento de los agresores”. “Todas las autoridades iraníes apoyan firmemente a su líder supremo y al pueblo hasta que se logren sus objetivos”, ha añadido, alineándose con la posición oficial de las instituciones del país.
Las palabras de Qalibaf llegan como respuesta a las declaraciones realizadas por Trump ante los medios, en las que aseguró que su Gobierno mantuvo “conversaciones muy sólidas” con representantes iraníes el domingo y que estas se prolongarían el lunes, al tiempo que apuntaba a la existencia de un consenso relevante sobre los elementos de un posible acuerdo con Teherán para poner fin a la guerra.
“Hemos tenido conversaciones muy, muy sólidas. Veremos a dónde conducen. Tenemos puntos de acuerdo importantes. Yo diría que casi todos los puntos están acordados”, ha señalado el presidente estadounidense en declaraciones a la prensa antes de viajar a un acto en Tennessee.
Trump ha insistido en que “yo no llamé. Ellos llamaron. Quieren llegar a un acuerdo. Y nosotros estamos muy dispuestos a hacerlo”, y ha reiterado que cualquier entendimiento debe ser “bueno” y suponer que “no haya más guerras, ni más armas nucleares”. “Ya no van a tener armas nucleares. Están de acuerdo con eso”, ha indicado, recalcando que cualquier acuerdo debe contener ese punto.
En paralelo, este mismo lunes el presidente estadounidense ha comunicado que pospone durante cinco días el ultimátum a Irán que expiraba esa jornada y por el que exigía a Teherán que garantizara el libre tránsito por el estrecho de Ormuz o, en caso contrario, se arriesgaría a ataques contra sus centrales eléctricas.