El embajador de Irán en Rusia, Kazem Jalili, ha rechazado las informaciones que apuntaban a que el nuevo líder supremo del país, el ayatolá Mojtaba Jamenei, se habría desplazado a territorio ruso para someterse a atención médica, tras resultar herido en el ataque aéreo en el que murió su padre y antecesor, Alí Jamenei, el pasado 28 de febrero, en las primeras fases de la ofensiva iniciada por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
“El hábito de mentir nunca abandona la mente de un mentiroso, pero un proverbio iraní dice que un mentiroso tiene poca memoria y olvida rápido”, ha manifestado Jalali, que ha explicado en un mensaje publicado en sus redes sociales que las noticias difundidas sobre este supuesto viaje forman parte de “una guerra psicológica”.
“Los líderes iraníes no necesitan huir ni esconderse en refugios; su lugar está en las calles, entre el pueblo”, ha remarcado el diplomático. “La sangre del mártir Jamenei anula la magia de la guerra psicológica y el aluvión de mentiras”, ha concluido.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha evitado hacer comentarios sobre la información difundida por un periódico kuwaití acerca de la supuesta llegada de Jamenei a Rusia, después de que se confirmara que había resultado herido en un bombardeo, sin ofrecer más precisiones.
Mojtaba Jamenei fue designado el domingo por la Asamblea de Expertos como sucesor de su padre, asesinado el 28 de febrero al inicio de la mencionada ofensiva de Estados Unidos e Israel. En ese ataque fallecieron también la esposa de Alí Jamenei, Mansuré Jojasté Bagherzadé, y varios miembros de su familia, entre ellos una de sus hijas y una de sus nietas.
Las autoridades iraníes han cifrado en su último recuento en más de 1.200 los muertos a causa de la ofensiva de Israel y Estados Unidos. Sin embargo, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo el número de fallecidos a más de 3.000, en su mayoría población civil.
La operación militar fue lanzada en pleno desarrollo de un nuevo proceso de negociaciones entre Washington y Teherán para intentar cerrar un renovado acuerdo nuclear, circunstancia que ha llevado a Irán a responder con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares en la región.