Irán desmiente a Trump tras anunciar una supuesta solicitud de alto el fuego

Teherán califica de “falsas e infundadas” las declaraciones del presidente estadounidense sobre la guerra en Oriente Medio

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Bandera de Irán en una imagen de archivo Monika Skolimowska/dpa

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Las declaraciones cruzadas entre la Administración de Donald Trump y el régimen iraní han vuelto a dejar este miércoles un mar de dudas sobre la situación real de las negociaciones para el cese de las hostilidades en Oriente Próximo. 

Esta mañana, el presidente de Estados Unidos aunciaba en su red social Truth que Irán había solicitado un alto el fuego, señalando que Washington lo consideraría “cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y claro”. “El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radical y mucho más inteligente que sus predecesores, acaba de pedir un alto el fuego a Estados Unidos”, ha aseverado el mandatario estadounidense.

Trump ha subrayado que Washington solo valorará esta opción cuando la reapertura del estrecho de Ormuz sea “clara, abierta y libre”. “Hasta entonces, vamos a reducir a Irán a cenizas o, como dicen, devolverlo a la Edad de Piedra”, ha remachado el mandatario estadounidense.

Sin embargo, pocas horas después, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha desmentido categóricamente la declaración, calificándola de “falsa e infundada”, dejando en evidencia la creciente desconexión entre las declaraciones presidenciales y los hechos sobre el terreno.

“Irán no ha presentado ninguna propuesta de alto el fuego”, ha señalado Araqchi en una intervención en la cadena pública IRIB, añadiendo que el supuesto plan de cinco puntos atribuido a Teherán son “especulaciones de los medios” de comunicación.

En la misma línea, el jefe de la diplomacia iraní ha insistido de nuevo en que “la guerra continuará hasta que el agresor sea castigado y se pague una compensación completa a Irán”.

La escalada militar persiste

A sus declaraciones, Trump ha sumado que la guerra en Irán terminaría “en dos o tres semanas”. Sin embargo, por el momento la violencia no cesa en la región. Este miércoles Israel ha atacado Teherán y Beirut, causando al menos nueve muertes, mientras que Irán respondió con ataques en Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, incluyendo su mayor salva de misiles contra Israel desde el inicio del conflicto, según fuentes militares.

En paralelo, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha convocado una cumbre internacional para debatir sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, vital para el tránsito energético mundial.

La guerra deja más de 1.300 muertos en Líbano

El conflicto deja un saldo devastador en la región. Según el Centro de Operaciones de Emergencias libanés, los ataques israelíes sobre Líbano han causado ya 1.318 muertos y 3.935 heridos, entre ellos 125 niños, mientras que la población civil sigue atrapada en medio de los combates y la escalada de misiles.

La polémica se intensifica también en el plano diplomático. En declaraciones al diario británico The Telegraph, Trump ha manifestado que estaba considerando seriamente retirar a EEUU de la OTAN, tras la negativa de varios miembros de la Alianza a respaldar su campaña militar contra Teherán. El mandatario ha calificado a la OTAN de “tigre de papel” y ha afirmado que, incluso el presidente ruso Vladimir Putin comparte esa percepción.