El comandante en jefe del Ejército de Irán, Amir Hatami, ha comunicado este jueves la puesta en servicio de 1.000 nuevos drones con el objetivo de reforzar las capacidades de sus fuerzas armadas. Asimismo, ha advertido de que habrá una “respuesta contundente” por parte de Teherán si se produce una intervención militar por parte de Estados Unidos.
“De acuerdo con las amenazas que se avecinan, preservar y mejorar las ventajas estratégicas para un combate rápido y una respuesta aplastante a cualquier invasión es siempre el objetivo del Ejército”, ha expresado, según ha recogido la agencia de noticias Mehr.
Hatami ha detallado que estos aparatos no tripulados han sido desarrollados por especialistas del propio Ejército en colaboración con el Ministerio de Defensa, tomando en consideración las “nuevas amenazas y las enseñanzas” de la guerra de los doce días, la operación militar lanzada por Israel en junio de 2025 y a la que posteriormente se sumó Estados Unidos con bombardeos contra tres instalaciones nucleares.
Estas declaraciones llegan en un contexto de creciente tensión, después de que Trump haya incrementado la presión sobre Teherán al afirmar que “una flota mayor” que la enviada a Venezuela antes del ataque en el que fue capturado el presidente venezolano, Nicolás Maduro, se dirige hacia Irán, y al amenazar con un ataque “mucho peor” que el ejecutado en junio si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.