Irán ha hecho pública este domingo una relación con los nombres de cerca de 3.000 personas fallecidas durante la oleada de protestas que ha sacudido el país en el último mes. Según las cifras difundidas por Teherán, el balance oficial asciende a 3.117 muertos, de los cuales más de un centenar continúan sin identificar, mientras que organizaciones civiles elevan el número de víctimas hasta alrededor de 6.000.
“Me gustaría informar con tristeza a la noble nación de Irán que el número total de víctimas de los recientes acontecimientos, como se informó anteriormente, es de 3.117”, ha afirmado la Presidencia de Irán, ejercida por Masud Pezeshkian, en un comunicado.
El mensaje, en el que se afirma que el país “llora” junto a las familias “la pérdida de sus seres queridos”, arremete contra “los enemigos históricos y los detractores” de Irán, a quienes, sin señalar a nadie de forma directa, acusa de “comerciar con las vidas de las personas como si fueran un número y tratar de obtener beneficios políticos añadiéndolas a su cuenta”. Esta crítica encaja con el argumento sostenido por Teherán de que en las protestas actuaban “terroristas” apoyados por Estados Unidos e Israel para incrementar el número de muertos y justificar así una eventual intervención militar.
En contraposición, Pezeshkian se presenta como “guardián de sus derechos” en virtud del pacto que asegura haber sellado “con la nación”, y subraya en el documento que “el deber moral y humano del pueblo, del Gobierno y de las autoridades es prestar la debida atención al sufrimiento adicional de los supervivientes de todos aquellos que perdieron la vida”.
“Todas las víctimas de estos recientes incidentes y disturbios han sido hijos de esta tierra, y ninguna persona en duelo debe quedarse en silencio e indefensa”, recalca el comunicado, que acompaña a una relación nominal de 2.986 fallecidos, frente a los 3.117 que reconoce oficialmente el Ejecutivo iraní.
La diferencia de 131 casos, ha precisado el presidente, “se debe a la identidad desconocida de varias personas y a las discrepancias en el registro del documento nacional de identidad de varias víctimas en el Sistema de Registro Civil, que se presentará en la lista complementaria tan pronto como se corrija”.
Además, Pezeshkian ha anunciado la puesta en marcha, en las próximas 48 horas, de un mecanismo destinado a “que cualquier nueva información y reclamación pueda ser examinada y verificada sin complicaciones administrativas y con respeto a la dignidad y la privacidad, y para que todas las posibles ambigüedades puedan ser respondidas de forma correcta y exhaustiva”.
“Esperamos que, bajo la sombra de la unidad, con simpatía y esfuerzos para atender a las víctimas y a los afectados por los recientes y desafortunados acontecimientos, seamos testigos del retorno de una mayor paz y del fortalecimiento de la solidaridad nacional en nuestro querido Irán”, ha concluido.