Irán ejecuta a otros dos hombres por presuntos vínculos con la Organización de los Muyahidines del Pueblo

Irán ejecuta a otros dos hombres acusados de colaborar con la PMOI, mientras se intensifican las condenas por supuestos vínculos con esta organización.

1 minuto

Bandera de Irán en una imagen de archivo Monika Skolimowska/dpa

Publicado

1 minuto

Las autoridades iraníes han comunicado este martes la ejecución de otros dos hombres condenados por presuntos lazos con la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI), considerada por Teherán como una organización terrorista.

Los dos ejecutados, identificados como Babak Alipour y Pouya Gobadi, fueron ahorcados después de que el Tribunal Supremo de Irán los declarara culpables de “disparar cuatro lanzagranadas --arma de fuego portátil empleada para disparar granadas u otros proyectiles-- contra el edificio de una de las instituciones públicas” del país, según ha detallado la agencia de noticias iraní Fars.

Según las acusaciones formuladas contra ellos, Alipour habría sido el responsable directo de los disparos y posteriormente se habría ocultado durante tres días en un “refugio” de la PMOI, hasta que fue “identificado y detenido”.

En cuanto a Gobadi, fue arrestado por la Guardia Fronteriza cuando presuntamente intentaba abandonar el país para recibir adiestramiento, siguiendo supuestas instrucciones del “cabecilla” de la organización transmitidas a través de Telegram.

El lunes, Irán ya había llevado a cabo la ejecución de otros dos hombres condenados igualmente a la pena capital por sus supuestos vínculos con la misma organización. En este caso, fueron hallados culpables de “planear atentados con el uso de artefactos explosivos improvisados en Teherán”.

La PMOI se creó en 1965 y tuvo un papel destacado en la revolución que puso fin al reinado del sha Reza Pahlevi. Con un ideario que combina un mensaje islamista con una adaptación de la doctrina marxista, la organización combatió junto al régimen de Sadam Husein durante la guerra entre Irán e Irak, entre 1980 y 1988, tras denunciar las actuaciones de la jerarquía religiosa instaurada por los ayatolás.