Las autoridades iraníes han llevado a cabo este miércoles la ejecución de un hombre sentenciado a la pena capital por cargos de espionaje en favor de Israel. Según la República Islámica, el condenado habría facilitado “información sobre zonas sensibles” del país a los servicios de Inteligencia israelíes.
El ejecutado es Kurosh Keivani, detenido por la Guardia Revolucionaria el 16 de junio de 2025 en el condado de Savjbolagh, una zona cercana a Teherán. Su arresto se produjo en pleno desarrollo de la ofensiva lanzada entonces por Israel y respaldada por Estados Unidos. Durante la operación, las fuerzas iraníes le confiscaron 30.000 euros en metálico, una camioneta, una motocicleta y varios dispositivos y equipos vinculados a tareas de espionaje, Inteligencia y comunicaciones por satélite, de acuerdo con la agencia semioficial iraní Tasnim, afín a la Guardia Revolucionaria.
De acuerdo con el sumario citado por Tasnim, Keivani habría sido localizado por el Mossad a través de internet. A partir de ahí, mediante una supuesta “comunicación íntima”, los agentes israelíes habrían obtenido datos personales sobre él, como sus gustos, sus lazos familiares, su situación económica y sus dificultades financieras. El expediente menciona también una serie de pagos periódicos tras una presunta reunión cara a cara.
Ese encuentro habría dado paso, siempre según la versión oficial iraní, a un periodo de dos años de adiestramiento a manos de agentes del Mossad en seis países europeos y en Israel, país al que habría viajado “con pasaporte y documentos de identidad israelíes”.
Tras completar esa supuesta formación, Keivani habría regresado a Irán para desarrollar distintas misiones: entregar fondos a otros colaboradores del Mossad, recopilar información gráfica y documental sobre áreas catalogadas por Teherán como sensibles y colocar dispositivos electrónicos en puntos señalados por la agencia de Inteligencia israelí.
Las autoridades iraníes aseguran haber reunido pruebas de estas actividades, entre ellas archivos, grabaciones de vídeo y correos electrónicos, según los detalles difundidos por Tasnim. La agencia también informa del hallazgo de aparatos capaces de interferir en sistemas de lanzamiento de misiles y radares defensivos, así como de equipos destinados a guiar o reforzar la guía de drones israelíes. Estos materiales habrían estado en poder del condenado en un contexto en el que Irán se encontraba, como ahora, inmerso en una ofensiva atribuida a Israel y Estados Unidos.