Las autoridades iraníes han llevado a cabo este miércoles la ejecución de un hombre acusado de realizar tareas de espionaje en favor de los servicios de Inteligencia de Israel, el Mossad, en un contexto de incremento de las penas capitales impuestas por este tipo de delitos.
El ajusticiado, identificado como Alí Ardestani, fue condenado por “el delito de espionaje a favor del Mossad al proporcionar información sensible del país”, después de que el Tribunal Supremo del país centroasiático ratificara la sentencia, según ha detallado el portal iraní de noticias Mizan Online, vinculado al poder judicial.
De acuerdo con la Fiscalía, el acusado fue captado por el Mossad a través de Internet, tras lo que “llevó a cabo misiones” para los servicios de Inteligencia israelí “a cambio del pago de diversas sumas de dinero”, extremo que él mismo habría admitido durante los interrogatorios, siempre según la versión oficial.
Entre los datos entregados al Mossad se incluían fotografías de “ubicaciones” e “información sobre objetivos”, antes de que fuera arrestado por las fuerzas de seguridad “tras ser identificado mientras llevaba a cabo una misión a favor del régimen sionista”. “El hombre dijo en el interrogatorio que buscaba dinero y un visado británico”, añade Mizan Online.
En los últimos meses, Irán ha ejecutado a varias personas acusadas de mantener vínculos con el Mossad o de colaborar con los servicios de Inteligencia de Israel, con un ritmo de ajusticiamientos que se ha acelerado desde el conflicto desatado en junio de 2025 tras la ofensiva militar israelí contra el país centroasiático, que causó más de 1.100 muertos.