Las autoridades de Irán han llevado a cabo este sábado en Teherán la ejecución de dos opositores, a los que acusaban de realizar encargos para los “enemigos” del país, una vez que la Corte Suprema de la República Islámica confirmó la pena capital impuesta contra ambos.
De acuerdo con los datos difundidos por la agencia de noticias semioficial Tasnim, los dos ejecutados estaban vinculados a la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK), una formación opositora al actual Ejecutivo iraní.
Las fuentes oficiales han señalado que los condenados respondían a los nombres de Abolhasan Montazer y Vahid Bani Amerian y los responsabilizan de “varios actos y explosiones terroristas” en la capital, Teherán. La investigación judicial sostiene que en viviendas relacionadas con la organización se hallaron materiales conectados con estas operaciones.
Tras su arresto, ambos fueron sometidos a juicio y declarados culpables de pertenecer a un grupo rebelde, así como de conspiración y acuerdo para cometer delitos contra la seguridad interna de Irán, entre otras acusaciones. La sentencia del tribunal estableció que los dos prisioneros fueran ahorcados este sábado en Teherán.