El Ejecutivo de Irán ha enviado una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que acusa a Estados Unidos de protagonizar “injerencias” y “amenazas” en coordinación con Israel, coincidiendo con la reciente oleada de protestas en las principales ciudades iraníes, movilizaciones que han dejado decenas de fallecidos.
En el documento, difundido a través de redes sociales, Teherán censura “la conducta ilegal e irresponsable de Estados Unidos en coordinación con el régimen israelí para interferir en los asuntos internos de Irán mediante amenazas, incitación y fomento deliberado de la inestabilidad y la violencia”.
La misiva apunta de manera directa al presidente estadounidense, Donald Trump, y al “criminal” primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quienes responsabiliza de promover una “intervención”, un “rescate” o “resultados políticos coercitivos” mediante una estrategia “evidentemente coordinada”.
Según el Gobierno iraní, “fomentan la violencia, apoyan a grupos terroristas, incitan a la desestabilización de la sociedad y aspiran a transformar las protestas pacíficas en desórdenes violentos”.
Teherán subraya que ninguna norma del Derecho Internacional autoriza a un país a “incitar a la violencia, desestabilizar sociedades o poner en marcha una ingeniería del desorden bajo el pretexto de los derechos humanos o el 'apoyo a la gente'”.
El texto también alude a las sanciones impuestas contra Irán, que a su juicio “violan los derechos humanos fundamentales” de la ciudadanía, así como al bombardeo ejecutado por Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025, ataque que “se saldaron con más de 1.100 muertos inocentes”.
La carta está firmada por el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Aravani, quien pide a Guterres que haga circular el documento entre todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para que quede constancia formal de las denuncias de Teherán.