Las autoridades de Irán han actualizado este domingo el balance de víctimas y sitúan ya en más de 3.300 los fallecidos desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra el país, desencadenados el pasado 28 de febrero.
Según los datos difundidos por la Organización de Medicina Forense de Irán, hasta el momento se han identificado 3.375 cuerpos, de los cuales 2.875 corresponden a hombres y 496 a mujeres.
Este organismo oficial no diferencia entre combatientes y población no armada, una distinción que sí tratan de establecer organizaciones no gubernamentales. Entre ellas figura Activistas por Derechos Humanos en Irán (HRANA), que a mediados de esta semana apuntaba a un reparto prácticamente equitativo de las víctimas entre ambos grupos.
En su último recuento, actualizado hasta el miércoles, HRANA eleva el número total de muertos a 3.636, con 1.701 civiles, incluyendo al menos 254 menores de edad. La ONG precisó además que este sería su último informe debido al “cambio en la situación sobre el terreno y la incertidumbre sobre si el alto el fuego se mantendrá o fracasará”.