El embajador permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, ha remitido este lunes una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que reclama a la organización y al conjunto de la comunidad internacional que adopten medidas “inmediatas, decisivas y concretas” para detener los “actos criminales” que, según denuncia, están llevando a cabo Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, y que se garantice que ambos países rinden cuentas por ello.
“El 5 de abril, en una publicación en redes sociales, (el presidente de Estados Unidos, Donald Trump) declaró abiertamente su intención de destruir infraestructuras civiles, afirmando que el día 7 será el Día de las Centrales Eléctricas y el Día de los Puentes”, ha recordado Iravani en su misiva, agregando que tales declaraciones constituyen “una incitación directa al terrorismo y proporcionan pruebas claras de la intención de cometer crímenes de guerra según el Derecho Internacional”.
En este contexto, tras subrayar que los “ataques deliberados” contra la población y contra bienes de carácter civil suponen “un crimen de guerra” y representan un “acto flagrante de terrorismo de Estado, destinado a aterrorizar e ingligir graves daños a la población civil”, el representante iraní ha pedido a Guterres, al Consejo de Seguridad y a todos los Estados miembros de la ONU que “cumplir con sus obligaciones legales y morales”.
Con este fin, ha reclamado que se condenen “de manera inequívoca” las “peligrosas declaraciones y amenazas” de Estados Unidos, incluida la advertencia reciente del inquilino de la Casa Blanca, en la que señalaba que, si Teherán no aceptaba su ultimátum para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, ordenaría atacar puentes e instalaciones energéticas.
Asimismo, el diplomático ha recalcado la necesidad de asegurar que “todos los responsables rindan cuentas “plenamente”, de acuerdo con el Derecho Internacional, inclusive el propio Trump y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
CRÍTICAS POR EL ENVÍO DE ARMAS A “GRUPOS TERRORISTAS”
Este lunes, la Misión de Irán ante Naciones Unidas ha remitido otra carta a Guterres y al Consejo de Seguridad en la que solicita centrar la atención en las “recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, en las que confirma abiertamente el envío de armas a grupos armados y terroristas con el fin de llevar a cabo actos terroristas y actividades ilegales y desestabilizadoras” en el interior de la República Islámica.
El pasado domingo, el presidente estadounidense reconoció que su Administración envió armamento a manifestantes de la oposición iraní en el marco de las protestas registradas a comienzos de año, con la intención de alentar un levantamiento contra el estamento clerical que gobierna el país.
Estas protestas se remontan a los últimos días de 2025, cuando unas primeras concentraciones contra la situación económica del país fueron ganando fuerza hasta convertirse en un estallido generalizado contra las autoridades.
“Tal conducta se ajusta a la política que desde hace tiempo sigue Estados Unidos de crear, financiar y armar a grupos terroristas en Oriente Próximo y más allá, en flagrante violación de la Carta de Naciones Unidas, y de las normas y principios fundamentales del Derecho Internacional”, ha argüido el diplomático.
A continuación, Iravani ha recordado que, según la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia, “el armamento y apoyo a grupos armados y terroristas dentro del territorio de otro Estado es ilegal e implica una responsabilidad internacional”, y ha reiterado que el suministro de armas o apoyo material a dichos grupos “constituye un patrocinio estatal del terrorismo”.
Por este motivo, tras afirmar que Estados Unidos “trató de transformar las protestas pacíficas en Irán en violencia, disturbios civiles y derramamiento de sangre”, el representante iraní ha instado a que el Consejo de Seguridad “condene de manera inequívoca” las declaraciones de Trump en ese sentido y, al mismo tiempo, se asegure que “esas violaciones no queden sin respuesta”.