Irán fracasa en el lanzamiento de dos misiles contra la base estadounidense y británica de Diego García en el Índico

Irán lanza dos misiles contra la base de Diego García en el Índico, pero ambos fallan, en plena escalada regional tras la ofensiva de EEUU e Israel.

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Un bombardero del Ejército de Estados Unidos despega de la Base Diego García, en el Océano Indico Europa Press/Contacto/Cover Images

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Irán lanzó este viernes dos misiles contra la Base Diego García, instalación militar de uso conjunto por Estados Unidos y Reino Unido ubicada en el océano Índico, pero ninguno de los proyectiles consiguió alcanzar su objetivo.

De acuerdo con la información adelantada por el diario estadounidense “The Wall Street Journal”, uno de los misiles se habría estrellado durante el trayecto, mientras que el segundo fue neutralizado por un buque de la Armada de Estados Unidos desplegado en la zona.

La Base Diego García es un enclave clave para las operaciones militares de Washington en el exterior y se sitúa a casi 4.000 kilómetros de las costas de Irán. Hasta ahora, Teherán solo había mostrado misiles con un alcance máximo que oscilaba entre los 2.000 y los 2.500 kilómetros.

El ataque tiene lugar pocas horas después de que Reino Unido autorizara a las Fuerzas Armadas estadounidenses a emplear sus bases en el contexto del conflicto en Oriente Próximo, una decisión duramente cuestionada por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien ha subrayado que la República Islámica se reserva “el derecho inherente a defender la soberanía y la independencia del país”.

La ofensiva relámpago lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero contra territorio iraní ha desencadenado una escalada bélica regional, alimentada por los posteriores ataques de Irán contra varios países de Oriente Próximo.

Las autoridades iraníes han reconocido en su último recuento más de 1.200 víctimas mortales a causa de la ofensiva de Israel y Estados Unidos. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en territorio estadounidense, eleva la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría población civil.