Las autoridades iraníes han comunicado que otros dos petroleros han sido obligados a dar media vuelta cuando intentaban atravesar el estrecho de Ormuz desde el golfo Pérsico, después de que la Armada iraní anunciara este sábado el cierre total del corredor marítimo.
Según medios oficiales iraníes, las embarcaciones navegaban bajo pabellón de Botsuana y Angola y fueron forzadas a cambiar de rumbo tras la intervención de las Fuerzas Armadas iraníes.
También un buque chino
De forma paralela, el Consulado General de Irán en Bombay ha señalado que tampoco se permitió el paso del buque granelero Sun Profit, de bandera china y con tripulación china.
La representación diplomática iraní quiso subrayar que las restricciones no distinguen entre países aliados o socios comerciales.
“Al contrario de lo que se suele creer, Irán no ha dado carta blanca a los buques chinos”, indicó en redes sociales.
Máxima tensión en una ruta clave
El cierre del estrecho de Ormuz supone un nuevo episodio de tensión en una de las rutas marítimas más importantes del planeta, por donde transita una parte esencial del petróleo y gas que se comercializa a nivel global.
Teherán ha dejado claro que solo permitirá de nuevo el tráfico marítimo cuando Estados Unidos retire el bloqueo impuesto sobre puertos iraníes y sobre el entorno del estrecho.
La tregua entra en su fase final
La escalada se produce en los últimos días del alto el fuego temporal acordado entre Washington y Teherán, cuya vigencia concluye el próximo miércoles.
Con el paso marítimo cerrado y nuevos buques rechazados, la tregua llega a su tramo decisivo bajo una creciente presión geopolítica y económica.