Las autoridades de Irán han comunicado a la Organización Marítima Internacional (OMI) que la navegación a través del estrecho de Ormuz seguirá autorizada para la mayoría de embarcaciones, aunque han precisado que esta exención no se aplica a los buques relacionados con "países enemigos".
El representante permanente iraní ante este organismo de la ONU, Seyed Ali Mousavi, citado este domingo por la agencia semioficial Mehr, ha reiterado la disposición de Teherán a cooperar con la OMI con el objetivo de reforzar la seguridad en el golfo Pérsico.
Mousavi ha recalcado que este enclave estratégico "permanece abierto a todo tipo de navegación", pero ha aclarado que quedan fuera de esta posibilidad las embarcaciones vinculadas a "los enemigos de Irán". En esta línea, ha indicado que el tránsito por el estrecho será posible siempre que exista una coordinación previa con las autoridades iraníes en materia de seguridad.
"La diplomacia sigue siendo la prioridad de Irán. Sin embargo, el cese total de la agresión, así como la confianza mutua, son aún más importantes", ha señalado el diplomático en una entrevista con Xinhua, en la que ha responsabilizado a Estados Unidos e Israel del aumento de las tensiones en la zona, a las que ha descrito como la "raíz de la situación actual en el estrecho de Ormuz".
El enviado iraní ha recalcado igualmente que el respeto a las obligaciones internacionales debe ir de la mano de la defensa de la integridad territorial y de los "derechos soberanos" de Irán. También ha reafirmado la intención de su país de seguir colaborando con la OMI y con otros Estados para elevar los estándares de seguridad marítima en la región.
En este escenario, Teherán sostiene que la actual escalada de violencia en el Golfo está ligada de forma directa a lo que califica como "agresiones" de EEUU e Israel, y mantiene que cualquier avance hacia una mayor estabilidad requiere detener dichas acciones y afianzar la confianza entre los actores implicados.
Estas manifestaciones se producen en paralelo a los ataques iraníes contra buques que transitan por el estrecho de Ormuz, un corredor por el que pasa aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo mundial de crudo, y que Teherán presenta como respuesta a la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica el pasado 28 de febrero.