La crisis humanitaria en Líbano se agrava a medida que se intensifica la ofensiva israelí. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU ha elevado este miércoles a más de 65.000 las personas desplazadas en el país, una cifra que, según advierte, “está aumentando rápidamente” tras los últimos episodios de violencia.
A través de su cuenta oficial en la red X, la agencia de la Organización de las Naciones Unidas señaló que en los dos días recientes de escalada ha logrado asistir a 9.000 personas en 44 refugios, en coordinación con el Gobierno libanés y otras organizaciones colaboradoras.
En paralelo, el Ejército de Israel ordenó a los residentes del sur del Líbano abandonar sus hogares y desplazarse “de inmediato” al norte del río Litani, antes de lanzar nuevos bombardeos en la zona en el marco de la actual confrontación con el grupo chií Hezbolá.
La combinación de desplazamientos masivos y ataques aéreos incrementa la presión sobre las infraestructuras humanitarias del país, en un contexto de creciente inestabilidad regional.