Irán insta a los estudiantes a respetar las líneas rojas tras las recientes protestas universitarias

Irán reconoce el derecho de los estudiantes a protestar, pero les recuerda que deben respetar las líneas rojas marcadas por el Gobierno y las autoridades.

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Bandera de Irán en la capital, Teherán (archivo) Europa Press/Contacto/Rouzbeh Fouladi

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El Ejecutivo iraní ha recalcado este martes que el alumnado universitario del país conserva su derecho a salir a la calle y protestar, pero ha advertido de que “deben entender cuáles son las líneas rojas”, en referencia a las movilizaciones iniciadas el fin de semana en distintos campus, sobre las que hasta ahora no se había ofrecido una valoración oficial.

La portavoz del Gobierno, Fatemé Mohajerani, ha reconocido que “los estudiantes tienen heridas en el corazón y han visto escenas que pueden enfadarles, lo que es comprensible”, aunque ha precisado que “los asuntos sagrados y la bandera son líneas rojas que hay que proteger y de los que no hay que desviarse, incluso en momentos de ira”.

En la misma comparecencia, Mohajerani ha subrayado que “debemos saber que superaremos la crisis a partir de la racionalidad, la confianza colectiva y la aceptación de los errores”, antes de advertir de que “los vendedores de sueños y los extranjeros” son “dos pares de cuchillas que quieren que Irán esté herido y débil”, tal y como ha recogido la televisión pública IRIB.

Las manifestaciones arrancaron el sábado, coincidiendo con la apertura del nuevo curso académico, en una jornada con concentraciones tanto de apoyo como de rechazo al Ejecutivo. En estas últimas se escucharon consignas similares a las de las protestas contra la crisis económica registradas entre diciembre y enero, que, según las autoridades, se saldaron con miles de muertos.

En respuesta a aquellas movilizaciones por la situación económica, Teherán anunció la puesta en marcha de una comisión de investigación, después de elevar el balance oficial por encima de 3.000 fallecidos, frente a los más de 7.000 muertos que una ONG con sede en Estados Unidos atribuye a la represión de esas protestas.

El Gobierno iraní ha reiterado en numerosas ocasiones que en dichas protestas actuaron “terroristas” apoyados por Estados Unidos e Israel, con el propósito de provocar atentados y aumentar el número de víctimas, de forma que el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, dispusiera de un pretexto para llevar a cabo su amenaza de atacar al país.