La Guardia Revolucionaria de Irán ha llevado a cabo este sábado ataques contra dos plantas de aluminio situadas en Bahréin y Emiratos Árabes Unidos (EAU), como respuesta a los bombardeos contra su infraestructura industrial ejecutados el viernes por Estados Unidos e Israel en el marco de la operación 'Furia Épica' contra la República Islámica.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria ha avisado de que “Más allá de cualquier nivel de agresión, se asestará un golpe aún más contundente a la estructura militar y económica de los enemigos”, y ha detallado que se han empleado misiles y drones contra la planta Al Tawila (EMAL) en Emiratos y la Fábrica de Aluminio Alba (ALBA) en Bahréin.
Las autoridades iraníes sostienen que estos complejos industriales desempeñan un “papel fundamental” en la producción para las industrias militares del Ejército estadounidense, a las que acusan de estar “afiliadas y relacionadas” con los sectores militar y aeroespacial de Estados Unidos en Oriente Próximo.
Emirates Global Aluminium, la empresa que gestiona la planta de Al Tawila atacada este sábado, ha confirmado en una nota que sus instalaciones han sufrido “daños significativos” a raíz del impacto, en el que han resultado heridos “varios” empleados, aunque ninguno de ellos de gravedad.
De acuerdo con la información facilitada por EGA, la factoría se ha visto alcanzada por un ataque con drones y misiles iraníes registrado en la mañana de este sábado en la Zona Económica Califa Abu Dabi, próxima al puerto Califa, al sur de la capital emiratí.
La planta de aluminio ALBA, en Bahréin, también ha confirmado el ataque contra sus instalaciones, donde dos trabajadores han resultado heridos leves, según un comunicado difundido por el medio local “News of Bahrain”.
La compañía ha indicado que continúan evaluando “el alcance de los daños en sus instalaciones” mientras prosiguen las labores “con espacial atención en la seguridad de los trabajadores”.
Estos ataques iraníes contra infraestructuras industriales en el Golfo llegan tras la ofensiva lanzada el viernes por Estados Unidos e Israel contra instalaciones energéticas en territorio iraní, una acción que las autoridades de Teherán han calificado de “ecocidio”.