Las autoridades iraníes han hecho púbico su propósito de convertir en museo la escuela femenina de la ciudad de Minab que fue bombardeada durante la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, un ataque que causó cerca de 180 víctimas mortales, entre ellas más de 160 alumnas. El Gobierno de Teherán atribuye la agresión a las fuerzas estadounidenses, que por el momento sostienen que siguen analizando lo ocurrido.
El gobernador de la provincia de Hormozgán, Mohamad Ashuri Taziani, ha subrayado que “esta escuela es una prueba de la criminalidad de los estadounidenses y debe ser registrada y documentada para preservar la memoria histórica de la nación iraní”.
En esta línea, ha recalcado que, “para preservar la memoria y los nombres de los mártires, la escuela Shajaré Tayebé será construida en una ubicación diferente y con una arquitectura especial”, tal y como recoge un comunicado difundido por el Ejecutivo iraní en sus canales oficiales.
El responsable del poder judicial en Hormozgán, Mojtaba Qahremani, ha informado de que se han hallado y confiscado restos del armamento empleado en el ataque contra el centro escolar. Estos fragmentos han sido enviados para su peritaje, con el objetivo de sustentar una investigación formal cuyas conclusiones podrían presentarse ante instancias judiciales internacionales.
Washington ha reiterado en diversas ocasiones que mantiene abierta su propia investigación sobre el bombardeo. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha llegado a sugerir, sin aportar evidencias, que el ataque podría haber sido obra de Irán, pese a que se habrían empleado misiles 'Tomahawk', un tipo de armamento del que Teherán no dispone.
En su última actualización de víctimas, las autoridades iraníes han cifrado en más de 1.200 los muertos por la ofensiva sorpresa lanzada por Israel y Estados Unidos el 28 de febrero. Por su parte, la organización no gubernamental Human Rights Watch in Iran, con sede en Estados Unidos, eleva el número de fallecidos a más de 3.000, en su mayoría civiles.